Wall Street se asoma al vacío: sin nuevas medidas anticrisis, seguirá la montaña rusa

Datos sobre la recesión, el salvataje a automotrices y las definiciones sobre el gabinete de Obama le marcarán el pulso a los indicadores y podrían arrastrar por el suelo a un Merval cada vez más debilitado, ahora, sin las AFJP.

24deNoviembrede2008a las07:15

Destacan, algunos, dos rasgos naturales en la mentalidad del inversor clásico: la codicia, que se hace “ambición” cuando el valor de mercado de las acciones supera los precios que indican los fundamentals de las compañías; y el temor, que se hace “pánico” cuando, contrariamente, son los precios los que superan a esos valores. El primero, dicen, crea burbujas; el segundo, crisis dramáticas. El escenario actual vendría a ser, para un analista local, el ejemplo más cercano a este “panic attack”: se tiene incorporada la percepción de que hoy, indefectiblemente, solo cabrá esperar malas noticias sobre los diversos sectores de la economía, y nadie da crédito ya a los diagnósticos que auguran buena salud para cualquier empresa.

Algo de eso entenderán, más que nadie, las autoridades del Citigroup, que debieron gastar esfuerzos toda la semana pasada en convencer a los inversores sobre la solvencia de la compañía (ver pág 4). El resultado fue una pérdida de 68% en cinco días, que llevó a las acciones de la compañía a ubicarse en los u$s 3, un mínimo sin precedentes desde 1992. El viernes hubo una buena recepción de las definiciones de Barack Obama sobre su próximo gabinete, cuando los mercados aplaudieron en solo veinte minutos la designación del actual presidente de la Reserva Federal de Nueva York, Timothy Geithner, como secretario del Tesoro. Pero todos auspician que, para esta semana, el mercado ya está reclamando nuevas medidas anticrisis. “El indicador de volatilidad está muy alto, lo que marca que el mercado no está generando algún piso firme como para poder ensayar una recuperación. Todavía hay bastante incertidumbre”, comentó a El Cronista el analista de Silver Cloud Advisors, Javier Salvucci. El VIX, que mide esa volatilidad implícita en las opciones de la Bolsa de Chicago, quedó el viernes en 75,4% tras cerrar en un máximo histórico de 80 puntos en la jornada anterior.

Por eso, nada promete calma. Recesión, salvataje a automotrices y hasta algunas definiciones más de Obama podrían marcarle estos días el pulso a los mercados globales, y arrastrar por el suelo a un Merval porteño cada vez más debilitado desde la desaparición, el jueves pasado, de las AFJP. Los indicadores en Wall Street seguirán escurridizos para quienes quieran adivinar el rumbo, y estarán atentos tanto a la difusión de los datos sobre la economía norteamericana, como a las negociaciones de los legisladores norteamericanos para sacar adelante el rescate para las tres gigantes de Detroit.

“Las perspectivas son muy difíciles. Sacando las volatilidades de corto plazo, que son imposibles de predecir, habrá que esperar alguna buena señal con el anuncio de planes de ayuda, que aseguren que se sigue con la política de lograr la estabilidad del sistema financiero, pero que también habrá fondos para evitar que la recesión sea muy profunda y extendida en el tiempo”, explicó el economista Luis Palma Cané.

Mañana, el Gobierno de Estadios Unidos revelará la revisión del crecimiento del producto de la economía estadounidense del último trimestre, que registró semanas atrás una caída de 0,3%. La cifra podría arrojar un diagnóstico aún más dramático que el que se describió en esos tiempos, con un retroceso de entre 0,5% y de 0,9%. “Los datos no acompañan. Se tiene temor a una recesión más prolongada de lo previsto y a que la recuperación insuma más recursos de los que se esperaban”, agregó Salvucci.

A nivel local, la desaparición de las AFJP garantiza un deslucidísimo Merval, para el cual arriesgan volúmenes promedio no mucho mayores a los $ 50 millo

Temas en esta nota

    Cargando...