El girasol es uno de los grandes castigados de la campaña

Informe del Lic. Jorge Ingaramo, economista asesor de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR).

27deNoviembrede2008a las11:27

Una insuficiente baja en los costos, un dólar nominal apenas repuntado, un record mundial de producción y una demanda afectada por la recesión complican el panorama para el girasol. Pese a la menor oferta de divisas que habrá en 2009, el Gobierno mantiene las mismas retenciones de hace un año, cuando el aceite costaba 70% más.

El informe de la Bolsa de Cereales del 21 de noviembre dio a conocer que se cubrió un 79,2% del área total proyectada (2,21 millones de hectáreas). Vale recordar que la primitiva intención de siembra había agregado 8% de área adicional, con respecto a las 2,7 millones de hectáreas de la campaña pasada. Así, entre la intención y la que probablemente se concrete, hay 706 mil hectáreas de diferencia (un 24,3% de baja).

Aún restan sembrar 450 mil hectáreas, el 73% de las cuales se concentra en el sur de La Pampa y el sudoeste y sudeste de Buenos Aires. El retraso interanual asciende al 11,8% en relación a similar fecha del año anterior. Por falta de humedad, se ha demorado la cobertura no solo en las tres regiones mencionadas, sino también en el sur de Córdoba, que registra apenas 72% de la intención ya implantada.

Pese a la mejora de algo más del 5% en el tipo de cambio nominal, los productores no esperan rentabilidad en esta campaña, debido a que no se redujeron los costos de implantación y protección del cultivo y, en muchos casos, los alquileres pagados tomaron en cuenta precios del cultivo (o de soja) muy superiores a los hoy vigentes en los mercados de futuro.

El sector fue castigado hace un año por una suba de retenciones que llevó la vigente para la semilla de girasol a 32%, una alícuota cuya “razonabilidad” podría estar vinculada a un precio de U$S 1400 para el aceite en Rotterdam, valor que, desde entonces, ha descendido 41%. Dicho de otra manera, era 70% superior al observado en la actualidad, y la carga fiscal no se ha reducido.

Actualmente, a raíz del ingreso a nuestros principales mercados de destino, de la cosecha record del Hemisferio Norte y de la necesidad de los productores rusos y europeos de hacerse de liquidez en el marco recesivo, a nivel local hay escaso entusiasmo en el mercado disponible de semilla. La exportación está ofreciendo, sobre Rosario y San Martín, $600 por tonelada, y $580 en Necochea y Bahía Blanca. En estas dos plazas, con entrega y pago en el mes de marzo, se ofrecen U$S 170. Los valores en el Término son de U$S 185 para el disponible y una mejora hasta U$S 207 (futuro a marzo de 2009), con caídas del 55 y del 41% anual, respectivamente, mucho más importantes que las observadas en trigo (42 y 32%); maíz (22 y 19%) y soja (14 y 16%).

Analizando los precios FOB índice publicados por la Secretaría de Agricultura de la Nación, los valores son para el aceite de girasol de U$S 715 la tonelada, mientras que el pellet se mantiene estable en U$S 80 (caídas anuales de 44 y 51%, también muy superiores a productos competitivos, por ejemplo, aceite y pellet de soja, cuyas mermas son del 34 y 10%, respectivamente).

El girasol en el mercado internacional

Recién comienzan a ser revisadas a la baja las estimaciones disponibles de consumo de girasol y derivados. Aún así, puede decirse que se mantendrá cierta estrechez de stocks a nivel mundial. Resta conocer el grado de sustituibilidad que registrarán los mercados, no sólo entre aceites de calidad, sino también entre éstos y los de menor precio, que podrían ser menos demandado, debido a la recesión.

El aceite de girasol vale, en Rotterdam, U$S/t 825 y se espera un valor para enero-marzo de U$S/t 795. Todavía no se ha visto si éste es un piso de precio, como aparentemente podría presumirse que ocurre para los granos en Chicago. Sufre un descuento del 13,6% con respecto al

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