La crisis pegará fuerte por el lado del comercio de alimentos

Los países a los que Argentina les vende sus productos están comprando menos por la recesión.

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15deDiciembrede2008a las08:01

Si bien Argentina representa una fracción diminuta en el comercio internacional, para obtener divisas genuinas debe colocar su producción en regiones hoy muy castigadas por la recesión. Estados Unidos, Europa y el Asia Pacífico padecen la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial.

Últimas informaciones confirman que las ventas argentinas al mundo representaron el 0,4% del total de las exportaciones en el planeta. En 1948 era del 2,8% del total, en 1963 del 0,9% y desde mediados de los ochenta viene repitiendo el descenso.

Quien confirma ahora las limitaciones con la que nos encontramos es el Banco Mundial, que advierte además que, por primera vez desde 1982, en 2009 el comercio global se reducirá. "No se puede descartar la posibilidad de una profundización de esa realidad", asegura el informe. Y agrega: la crisis financiera mundial opacó las perspectivas a corto plazo de los países en desarrollo, y es probable que el volumen del comercio internacional se contraiga por primera vez en los últimos veintiséis años. La drástica desaceleración provocó una caída abrupta en los precios de los productos básicos, que puso fin a un alza histórica en el último lustro".

El panorama está contenido en el estudio "Perspectivas Económicas Globales para el 2009". Sin embargo, ese trabajo no toma en cuenta la posibilidad de que se acentúen las medidas proteccionistas, como sucedió durante la crisis de la década del treinta con lo que se aceleraría aun más la recesión.

El BM aborda la situación y perspectivas del mercado de materias primas -algo muy importante para la Argentina- y pronostica que los precios de los alimentos descenderán un 23% a nivel mundial, el año que viene, frente a la media registrada este año.

En la Argentina el "efecto precio" predomina sobre el "efecto cantidades". Los precios astronómicos -considerados como parte de una gran burbuja- fueron los que sostuvieron el crecimiento exportador nacional.

Hay que tener en cuenta que vienen siendo países europeos ahora en dificultades los que demandaron -como España, Italia y Países Bajo- el 50% de las ventas argentinas de harina y pellets de soja. Paralelamente más de la mitad de las exportaciones de maíz se destinaron a España, Malasia, Egipto y naciones sudamericanas. Brasil absorbió el 60% de los envíos de trigo argentino.

Este pronóstico hacia la caída dependerá también de las características del mayor impacto de la crisis sobre la región asiática, en especial China, que se convirtió en un demandante clave de insumos y productos básicos. Pero, en ese sentido, el parate que ya se siente en China marca que la crisis, lejos de contenerse, se expande y tiene un carácter internacional sin fronteras. En 2007, el 78% de las colocaciones externas de porotos de soja y el 36% de aceite de esa oleaginosa se destinaron a China.

El BM agrega: "Si bien los precios reales del combustible y los alimentos en los países en desarrollo disminuyeron considerablemente, aún son elevados respecto de los años 90, y los problemas sociales y las crisis que generaron en términos humanitarios siguen reverberando".

"Las exportaciones de productos básicos pueden promover el crecimiento si se aplican las políticas indicadas. Los países ricos administraron los ingresos inesperados del auge reciente con mayor prudencia que en el pasado. Pero, por la baja de precios de los productos básicos, las ganancias de muchas empresas son menores, mientras que las tasas de interés aumentan"

De esto se infiere que la Argentina recibirá plenamente los coletazos de la crisis mundial, en un año clave por los fuertes vencimientos de la deuda (por 8.500 millones de dólares) y porque se trata de un año electoral.

Por Daniel Muchnik

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