"No está el mercado para colocar créditos hipotecarios"

Hoy las tasas son altas y los plazos cortos, dice el titular de la segunda entidad del país. Todas las medidas anunciadas por el Gobierno buscan lo mismo, que el dinero sea más barato, afirma.

15deDiciembrede2008a las08:06

Guillermo Francos es el hombre que tiene el vaso de agua. En medio del desierto que significa que nadie le quiere prestar a nadie, Francos conduce la segunda entidad financiera con más depósitos del sistema. Pragmático, considera que es el momento de prestar a empresas pero que todavía es pronto para hablar de créditos hipotecarios debido a lo alto de las tasas.

Consciente de la tarea que le tocó en suerte y entrevistado por El Cronista en su despacho de la calle San Martín, señaló que el mercado financiero irá mermando en sus tensiones y calificó de “lógica” la actitud de la gente de salir a buscar dólares.

–¿Ya nos pega la crisis?

–Son tan numerosos y complejos los factores que intervienen que resulta imprevisible saber el desenlace de antemano. Es cierto que tenemos una economía muy dependiente de los precios internacionales de los commodities, pero esa variable también lo hace imprevisible al pronóstico. Lo que sí tenemos en claro es que vamos a ver algunos efectos a nivel local y que si bien por ahora no se nota tanto en lo que hace al crédito para el consumo, sí se nota en la preocupación del sector productivo por la caída de la demanda.

–¿Tendrán efecto las medidas que tomó el Gobierno?

–Van a tener impacto. Todas las medidas que se han anunciado son lógicas. En última instancia, se trata siempre de apoyar al consumo a través de créditos y subsidios, para que la economía no se estanque. Las medidas del Gobierno van en este sentido, pero con las limitaciones propias de una economía que se alimenta del ahorro interno y de la acumulación de capitales, y no de la asistencia financiera internacional.

–Comprar dólares es lo único que trae cierta tranquilidad a la gente...

–La gente reacciona como es lógico bajo el imperio de una crisis. El agravante que tiene el mundo moderno es la velocidad de la información, porque cuando Doña Rosa ve que los operadores de Wall Street se agarran de los pelos, eso genera una reacción a miles de kilómetros. Esto fue lo que hizo que la gente saliera a retirar sus depósitos. Para los bancos, la opción fue levantar la tasa de los plazo fijos a cambio de moneda. Se vio clara la puja entre el nivel de la tasa de interés y la compra de dólares. Pero esa puja mostró tasas cercanas al 30 por ciento.

–La incertidumbre también se ha hecho un lugar en cuestiones locales...

–El país tuvo tres crisis financieras en el último año. La primera fue como consecuencia del conflicto con el campo, luego la caída de Lehman Brothers y finalmente la discusión sobre el mercado de capitales y el cambio de sistema jubilatorio. Eso implicó una suba de la tasa de interés. El problema es que después de cada suba, la tasa volvía a bajar una parte del recorrido, es decir, quedaba en niveles más elevados, un escalón más arriba. Los anuncios del Gobierno impulsan que baje ese costo extra, que el dinero sea más barato. En realidad, en la Casa Rosada quieren mostrar que va a haber liquidez para desarrollar la actividad económica y me parece razonable.

–¿Cómo le fue al Banco en relación a la salida general que se dio de depósitos?

–Cuando hay crisis, la gente saca su dinero de los bancos privados y los lleva a los bancos públicos. De hecho, el Banco Provincia sumó más depósitos de los que perdió en cada crisis. Hoy, sólo el 30 por ciento de los depósitos son públicos, y el resto son privados. La pelea de los bancos privados es por un lado contra el dólar y, por otro, contra el banco publico. Esas son las tensiones que se generan en el mercado financiero.

–¿Se destraba el crédito para e

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