Rusia recortó casi 80% sus compras de carne argentina

Al pésimo balance de noviembre para los volúmenes enviados, se suma un recorte de más de 83% en divisas, comparando los valores con igual mes del año pasado.

Por
16deDiciembrede2008a las07:16

La visita oficial que cumplió la semana pasada la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner a Rusia no cambiará la mala racha de las ventas de carnes a ese mercado. Las importaciones de bifes al principal comprador argentino cayeron en noviembre 77,6% en volumen y 83,6% en divisas si se comparan esos valores con los de igual mes del año pasado, lo que dejó a Rusia como el principal causante de la retracción en las ventas externas de carne argentina.

Pese al acuerdo que trajo la Presidenta, por 3.500 toneladas de hamburguesas congeladas, volumen que representa cerca de 5% de lo exportado este año, la crisis internacional que aplastó la demanda y recortó los precios a la mitad mantendrá en jaque al negocio de la carne vacuna en los próximos meses. Según informó el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), en términos generales, “para diciembre debería esperarse que el volumen mensual de exportación vuelva a reducirse en relación al mes precedente”.

Más allá de la crisis del último trimestre, los datos relevados por el Área de Información Económica y Estadística del Ipcva, indican, además, que entre enero y noviembre últimos el volumen exportado a Rusia fue 21% menor a igual período de 2007, alcanzando las 65.541 toneladas. Esa caída responde a las restricciones comerciales locales, que les valieron reclamos a los exportadores argentinos que acompañaron a la Presidenta a Rusia. Fueron cerca de una decena los empresarios de la industrias cárnica presentes en Moscú, entre los que se contaban la firma Lafayette, Quickfood, Ganadera Arenales y Campo del Tesoro.

Pese a que no hay datos exactos sobre cuánto se demoraron, o directamente incumplieron, los contratos entre privados, según el presidente del Ipcva, Dardo Chiesa, el país llegó a exportar un máximo de 210.000 toneladas de cortes enfriados a Rusia en 2005, cuando todavía no había restricciones a las ventas externas. Ese volumen se fue reduciendo hasta que 2008 terminará con ventas por un tercio de esa cifra.

En paralelo, según datos de los industriales, serían unas 5.000 toneladas las que están renegociando sus precios en puertos rusos, y los compradores pretenden descuentos no menores al 30% del valor pactado antes de la crisis. En noviembre, los precios promedio de la carne enviada a ese destino bajaron 7,5% respecto de octubre.

A esta altura, los empresarios rusos tienen muy en claro que la prioridad del Gobierno local es la mesa de los argentinos. Por eso, están analizando con algo de recelo el pedido argentino de contar con 100.000 toneladas de cupo libre de aranceles, tributo que alcanza 40% del valor de la mercadería puesta en puerto.

Es que, aún antes de que se desatara la debacle, en abril, las ventas externas estuvieron prácticamente paralizadas, y al mes siguiente, el Gobierno impuso a las firmas el requisito de contar con un encaje de 75% de su stock para permitirles exportar el 25% restante. Por eso, mientras la demanda crecía, la Argentina “perdió su oportunidad”, expresó Luis Bameule, de Quickfood.

Temas en esta nota

    Cargando...