La caída de la demanda internacional paralizó las exportaciones de pollo

El balance del sector en los primeros diez meses de 2008 arroja un aumento de 56% en el valor de las ventas al exterior y de 7% de la producción, respecto del año pasado.

Por
19deDiciembrede2008a las07:17

El brindis anual de la cadena avícola argentina quizás haya sido el único del rubro agroexportador que celebró sinceramente un 2008 exitoso. Aún así, sobrevolaron el encuentro las sombras de un 2009 que “se presenta difícil”, según el titular del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), Roberto Domenech. Es que, mientras que las exportaciones de la cadena en volumen crecieron 27,7% en los primeros diez meses del año, con un incremento en divisas de 56,6%, “desde octubre a esta parte, el mundo es otro”, dijo el ejecutivo.

A esta altura del año pasado, el sector ya había colocado el excedente exportable de su producción hasta abril. Este año “todavía no se pudo colocar el de enero”, dijo Domenech. Es que los compradores internacionales estiman que “todo será más barato la semana que viene”, lo que vale tanto para los precios de los productos como para los de los fletes.

Por todo eso, los importadores no reponen más del 60% de su stock, y tienen las plantas llenas por la merma de la demanda. Es claro que la población no deja de comer, pero, hasta entrada la mitad de este año, en un contexto de emergencia alimentaria mundial por los altos precios de todos los productos, los compradores buscaban abastecerse más. “El nivel de abastecimiento hasta octubre no tiene nada que ver con la demanda real”, resumió Domenech.

La crisis de demanda es tal que la segunda elaboradora de alimentos de Brasil, Sadia, podría frenar la producción en cinco de sus plantas por dos semanas. Brasil es el primer exportador mundial de la industria avícola, con exportaciones anuales que superan diez veces el volumen exportado por la Argentina.

Costos sostenidos

El viento de cola que traen los avicultores viene dado por el crecimiento del consumo interno y de las exportaciones, sostenido, además, por las compensaciones que cobraron durante 2008 (entre otros sectores alimentarios) para paliar los costos de los granos.

Según Domenech, la baja de los commodities agrícolas en los últimos cinco meses no incidió en los costos del sector, aunque sí le ahorra al Gobierno gran parte del dinero de los subsidios. Si bien la producción avícola de este año cerrará con un incremento del 7%, en 1,4 millón de toneladas, el sobreabastecimiento que hoy viven las empresas del sector alterará las proyecciones para los próximos años, que indicaban un total de 1,60 millón de toneladas en 2009 y de 1,68 millón en 2010.

“Va a ser un semestre difícil”, concluyó Domenech. De hecho, ya se estima una baja de la actividad, que traía un ritmo de faena de 2 millones de cabezas diarias.

Pese al escenario internacional, el sector sigue apostando al crecimiento del consumo en el mercado interno, porque estima que la ecuación económica favorece a la carne aviar respecto de sus competidoras, la de vaca y la de cerdo. La demanda interna de pollo creció este año 1,2 kilo por habitante por año, hasta 30,8 kilos. Las expectativas de CEPA son que, en 2010, cada argentino coma 32,4 kilos de pollo al año.

La diferencia entre los productores de esta cadena y el resto del sector agropecuario es la espalda económica y el humor con que enfrentan los peores meses de la crisis, que están por venir, según reconocen empresarios de distintas aristas de la economía.

Por Julieta Camandone.

Temas en esta nota

Seguí leyendo