Cobos dijo que se siente incómodo

Reconoció que vivió "una situación complicada", anteayer, en Luján, por su nula relación con la Presidenta.

24deDiciembrede2008a las07:21

Después de cinco meses de soportar golpes dialécticos por parte del Gobierno, el vicepresidente Julio Cobos reconoció, ayer, que su relación con los Kirchner es "incómoda". La situación que lo superó fue la misa de anteayer en Luján, en la que la presidenta Cristina Kirchner ni siquiera lo miró.

"Por ahí se dice que no tendría que haber ido [a la misa]. Pero yo fui invitado y me parece que era una buena oportunidad" para homenajear a Juan Pablo II, uno de los principales responsables de que la Argentina y Chile no hayan entrado en guerra hace 30 años.

El Gobierno rodeó a Cobos en la basílica de Luján, durante la ceremonia que organizó el Episcopado, que preside monseñor Jorge Bergoglio. El tema es que, salvo contadas excepciones, ningún funcionario de primer nivel le dirigió la palabra. Y la Presidenta, ubicada a seis metros de él, ni lo miró.

"Yo sabía que iba a vivir una situación complicada" en la misa, dijo el vicepresidente a Radio Continental, según reprodujo la agencia DyN.

Por las dudas, Cobos, que ayer viajó a Mendoza después de mantener algunas reuniones políticas en el Senado (ver aparte), aclaró que su incomodidad no le da "derecho a no continuar en la función" vicepresidencial. "Me sostiene el mandato popular", dijo.

"Lo importante era participar en el acto, porque es verdaderamente justo y merecido el reconocimiento a Juan Pablo II en un momento difícil de nuestra historia. Lo demás parece que es importante, pero que esto no opaque una historia difícil que también transitó el país hace 30 años", mencionó el vicepresidente, que estaba alistado como reservista en la frontera con Chile para ir a la guerra cuando intervino la Santa Sede, en 1978.

Juan Pablo II envió entonces al cardenal Antonio Samoré para que intercediera entre los gobiernos militares de la Argentina y Chile. En diciembre de 1978 se firmó la paz y anteayer la Iglesia lo recordó con una celebración en Luján, a la que asistieron especialmente invitados representantes de los tres poderes del Estado. Entre ellos, la Presidenta y Cobos.

El vicepresidente, crítico del Gobierno desde que votó en contra de las retenciones móviles, insistió en sus cuestionamientos sobre los modos del kirchnerismo. "En los grandes temas hace falta diálogo y consensuar las políticas de Estado. Las circunstancias están dadas", opinó.

Así como negó por enésima vez que vaya a presentarse como candidato en las próximas elecciones presidenciales, rechazó la posibilidad de renunciar, como se lo reclamó tácitamente Néstor Kirchner. "A mí me sostiene el mandato popular. Yo no tengo derecho a no continuar en mis funciones", explicó.

Mientras, hará lo que pueda o lo que le dejen hacer, dijo. "Nada más [puedo] atender los reclamos, lo que pide la ciudadanía, otra posibilidad no tengo. A mí me gustaría participar en las decisiones previas, en una reunión con ministros ante decisiones importantes. Pero, bueno, así están dadas las circunstancias. A lo mejor se vuelve un poco incómodo", reconoció.

El regreso del vicepresidente a la UCR

En su despacho del Senado, el vicepresidente Julio Cobos recibió ayer a los dirigentes radicales Leopoldo Moreau y Federico Storani, con quienes acercó posiciones para regresar a las filas de la UCR. Moreau y Storani habían sido críticos respecto de la reafiliación de Cobos, que fue expulsado del partido tras sumarse al kirchnerismo. "Mostró vocación por volver y eso nos acerca más a él que a Carrió [Elisa] y Stolbizer [Margarita]", afirmó Moreau, que después reveló que en el encuentro, de aproximadamente una hora, no se habló de candidaturas, pero sí de crear una alternativa de centroizquierda que incluya al socialismo de Hermes Binner y a Martín Sabbatella.

Temas en esta nota

Seguí leyendo