Hora de redoblar la apuesta

Representantes de las asociaciones de criadores de las diferentes razas en la Argentina coinciden en que el 2009 será un año difícil por la restricción a los mercados y los precios.

27deDiciembrede2008a las08:02

"La ganadería enfrenta un desafío muy grande". "Habría que dar previsibilidad a la actividad ganadera". "Hacen falta una política de Estado y reglas claras"

De cara al año que viene, la ganadería enfrenta un desafío muy grande. Va a ser un año difícil por la restricción a los mercados y los precios. Tenemos que redoblar la apuesta con más trabajo porque la conyuntura mundial de gran demanda de carne va a seguir existiendo. Y a nivel interno, somos el único país del mundo que consumimos por encima de los 70 kilos de carne por habitante. Por eso creo que hay que pasar el mal momento para cuando cambien las circunstancias.

En la ganadería atravesamos un momento muy difícil porque tanto el productor como el criador están padeciendo la caída del precio del kilo vivo. Hoy los costos son tan altos que la rentabilidad no existe. Por ejemplo, los fertilizantes subieron un 300% en dólares en los últimos dos años. Recién ahora se están acomodando los precios pero aún siguen 2005 arriba.

Me parece que para revertir la situación hay que tomar medidas que incentiven la producción y de esa forma se generará oferta para el mercado interno y externo. Eso es lo que hizo Uruguay que incrementó su exportación y al mismo tiempo subió su consumo de 32 kilos por habitante a 50 kilos en tres años. En cambio acá los precios máximos de la hacienda perjudican al productor pero los beneficios tampoco se ven en la góndola. El encaje productivo que se les exige a los exportadores representa un costo muy grande para la industria. Lo mejor es dejar producir y así aumentar la oferta. Creo que cuanto más novillos produzcamos y exportemos más asado vamos a tener. El mercado sólo va a limitar los precios. Respecto de los mercados externos, hoy la carne Angus se exporta a Alemania, España, Inglaterra e Italia, entre otros. Llega a la góndola europea con la certificación de Angus Argentina.

Creo que el potencial de Angus sigue intacto, aunque hay mucha gente asustada. La raza es la propulsora de la genética y contribuye a que la carne argentina siga siendo la mejor del mundo. Eso sí, necesitaríamos desgravación impositiva para promover la inversión en genética. Hoy los inversores esperan el rumbo que marquen las medidas del Gobierno para decidir qué hacer. Mientras tanto, la genética corre riesgo porque se liquidan cada vez más vientres. Nos estamos comiendo nuestra genética y en el corto plazo eso puede tener un impacto muy serio sobre la producción.

En el corto plazo, veo fuerte incertidumbre y desaliento debido a las señales poco claras de las políticas públicas. En el mediano y largo plazo se puede esperar una recuperación de los mercados externos, hoy afectados por la crisis internacional y los altos stocks, acompañada de una recuperación de precios por escasez de oferta en relación a la demanda, consecuencia por defecto y no por virtud de las políticas públicas. Ello no necesariamente debe impactar en los precios al público por cuanto no han variado a pesar de la fuerte baja del precio del novillo. Los feedlots, de alta participación en el mercado, reducen su compra por los bajos márgenes y afectan el normal abastecimiento futuro, incrementando el riesgo de escasez.

El 2008 consolidó la preferencia por Hereford que es una muestra del alto grado de adaptación de la raza a los requerimientos del mercado y su plasticidad para producir novillos tanto para consumo interno como para exportación, con el mismo grado de calidad de su carne. El esfuerzo realizado durante largos años por los criadores para lograr reproductores con mucha y buena carne, fáciles de engordar en las condiciones nutricionales argentinas, fértiles, de buenas estructuras, acompañados de información obje

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