La Bolsa es un desierto y el ‘timing’ de Cristina no ayuda
La gira de la Presidenta por países enfrentados con Washington en coincidencia con la asunción de Obama conspira contra el mercado.
“Lo que se operó no le alcanza a la bolsa ni para pagar la luz”, ironizaba un operador. Una aterradora suma de poco más de $ 5 millones fue lo negociado en el mercado accionario, donde el Merval cerró con una ganancia de 0,97% hasta las 1108,45 unidades. La cifra no parece alarmante a la luz de un feriado en Wall Street –ayer se conmemoró en EE.UU. la muerte de Martin Luther King–. Sin embargo, bajo otro contexto los negocios hubiesen superado ampliamente ese número. En rigor, estos niveles no se veían desde el conflictivo año 2003 o en el aún peor 2001. La falta de inversores dejó formalmente su huella fúnebre.
Pero mientras la bolsa local agoniza por sus negocios, el timing de Cristina vuelve a fallar una vez más. En el momento en el que hoy Barack Obama asuma el mando de la Casa Blanca, la presidenta de los argentinos seguirá en su gira por Cuba y mañana visitará Venezuela; dos países tradicionalmente enfrentados con Washington. Claramente no es una buena señal. En esta línea, los analistas aseguran que no ayuda a dar una buena imagen frente a los inversores internacionales. “Llama la atención que el día después de la asunción de Obama se reúna con el único personaje cuestionado por el demócrata, quien abiertamente reconoció su antipatía por el mandatario venezolano”, dijeron desde una casa de bolsa. “Chavez impide que la región crezca”, había asegurado Obama días atrás.
