El campo espera que se restablezca la confianza
Las medidas anunciadas ayer por el Gobierno descomprimen por unos días la tensión con el campo, pero aún no son suficientes para restablecer la confianza del sector de la economía nacional que origina más del 50% de las divisas por exportaciones que ingresan en el país.
Algunas de esas decisiones, en rigor, intentan solucionar problemas creados por el propio Gobierno. Se eliminan las retenciones a los lácteos meses después de que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, prohibiera la exportación de quesos o que se desaprovechara el pico máximo al que llegó el precio internacional de la leche en polvo en 2008, que tocó los US$ 5000 la tonelada y ahora se cotiza en US$ 2300. Con el trigo sucede algo similar. La compensación directa a molinos harineros era una propuesta que los propios ruralistas habían hecho hace dos años y que Moreno desestimó. El funcionario, en cambio, intervino en el mercado para que molineros y exportadores les paguen un precio bajo por el cereal a los productores.
Sin embargo, las medidas anunciadas ayer no alejan la figura omnipresente del secretario de Comercio Interior ni terminan con las regulaciones a la exportación de alimentos creadas por el ex presidente de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), Ricardo Echegaray. Este organismo tiene la última palabra cuando hay que vender al exterior carne, leche, soja, trigo o maíz, entre otros productos. Los ruralistas esperan que a partir de la semana próxima se negocie seriamente sobre estos temas.
