Más despidos en frigoríficos y curtiembres
El panorama se complica por el impacto de la crisis y la sequía.
PorLas dificultades que enfrenta el sector agropecuario y las derivaciones del extenso conflicto que las entidades del campo mantienen con la administración kirchnerista jaquean cada vez con mayor fuerza a las empresas cuyos negocios dependen directamente de la producción rural. Después de los miles de despidos y la caída de la actividad que se produjo en las fábricas de maquinaria agrícola desde mediados de 2008, ahora el panorama más crítico se concentra en la industria frigorífica y las curtiembres, donde advierten que por efecto de la crisis y la sequía peligra la estabilidad laboral de cientos de trabajadores.
Los directivos de la Fe
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Algo está cambiando en los feedlots: la nueva dinámica del engorde que apareció en septiembrederación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA) alertaron ayer que deberán restringir el abastecimiento de carne a causa de las complicaciones climáticas que afectan a varias regiones ganaderas, lo que –anticiparon– podría derivar en una suba de precios ante la menor oferta. “El comienzo de año no ha sido fácil para la industria de la carne, y se delinea un panorama de incertidumbre para 2009. La oferta disponible para faena disminuirá y afectará a una industria que aporta trabajo y genera divisas para el país”, indicó Daniel Urcía, titular de la federación industrial del sector.
El empresario explicó que los frigoríficos ya reclamaron al Ministerio de Trabajo el otorgamiento de subsidios destinados a financiar una parte de los salarios de los trabajadores que se desempeñan en la actividad, pero de cualquier forma admitió que “pese al esfuerzo realizado hoy peligra el mantenimiento del empleo y la subsistencia de algunas industrias”.
En paralelo a la crisis que enfrenta la industria frigorífica, el sindicato que agrupa a los obreros de las curtiembres informó sobre el cierre de dos establecimientos fabriles en el polo curtidor de Buenos Aires, que dejarán cesantes a 700 trabajadores de la actividad, por lo que pidió la urgente intervención de las autoridades laborales para garantizar la estabilidad de los puestos de trabajo.
El gremio que conduce el dirigente Walter Correa mantuvo ayer un encuentro con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, donde se conversó sobre la posibilidad de ampliar la asistencia que brinda el Gobierno a las curtiembres para asegurar el pago de los sueldos de su personal. “Destacamos ante el ministro que ya son 1200 los obreros despedidos y 1500 las suspensiones fijadas, ante lo cual Tomada ratificó su compromiso otorgar subsidios e hizo hincapié en la realidad de las pymes”, contó el sindicalista.
Además de los frigoríficos y curtiembres, la alternativa de que el Estado asista con fondos a las empresas más perjudicadas por la crisis para garantizar el pago de salarios también es barajada como una solución de corto plazo para la industria metalúrgica. Los principales cámaras empresarias de ese sector junto con el gremio de la UOM plantearon el lunes a Tomada y a la ministra de Producción, Debora Giorgi, que el Gobierno financie una parte de los sueldos del personal afectado por algún régimen de suspensión.
