Pese a la crisis, el Gobierno afirma que hay menos pobres e indigentes
Para el INDEC entre ambas categorías hay 3,7 millones de personas.
PorCon la inflación oficial como aliada, el INDEC informó ayer que la pobreza bajó en Argentina en el segundo semestre del año pasado y que afecta a solo el 15,3% de la población. El dato choca contra las mediciones de los analistas privados que señalan que, merced a la suba de precios, la pobreza se ubica por encima del 30%.
Si los números del INDEC fueran confiables sería una buena noticia: la pobreza bajó de 17,8 a 15,3% entre el primer y el segundo semestre del año pasado. Y la indigencia, una subcategoría de la pobreza, pasó de 5,1 a 4,4% en ese período.
Ayer, desde San Pablo, la presidenta Cristina Kirchner dio por buenos estos datos al decir que la cantidad de pobres en el país se había reducido. "Son números que todavía avergüenzan y que muestran que es necesario seguir trabajando", dijo la mandataria.
Para determinar que la pobreza sigue en baja, el INDEC se valió del cuestionado Indice de Precios al Consumidor (IPC), que marcó para 2008 una inflación de 7,2% y una suba en la canasta que se utiliza para medir el umbral de la pobreza de 24 pesos.
La canasta básica de alimentos, que mide la indigencia, casi no se movió: para el organismo intervenido por el secretario de Comercio Guillermo Moreno, el costo total de los alimentos que consumen los más pobres -pan, leche, arroz, verduras, algún corte de carne-- aumentó solo 1,8 pesos durante el año pasado.
Los especialistas en el tema muestran otra realidad. Para Ernesto Kritz, de la consultora SEL, la pobreza llegó a 32,3% en el primer semestre de 2008. Según estas cifras en el país hay 11,5 millones de pobres; de ellos, 3,9 millones son indigentes.
Es obvio que para el INDEC los números son otros: hay 3,7 millones de pobres que incluyen un millón de indigentes en los 31 aglomerados urbanos relevados en este informe.
Para medir la pobreza el INDEC utiliza dos variables. Por un lado la evolución del costo de las canastas básicas (ver aparte), por el otro, la variación de los ingresos de las familias, que surge del relevamiento realizado en el Encuesta Permanente de Hogares (EPH).
Este último ítem también es cuestionado por los economistas. "Me llama mucho la atención que los ingresos de trabajadores informales hayan crecido 38% en el año. Ese dato es más que dudoso", dice Kritz. Y aunque no cuenta con números propios de la evolución de la pobreza en la segunda parte del año apunta que "no hubo ninguna razón en ese período que justifique que la pobreza haya bajado".
Para el diputado Claudio Lozano, la pobreza oscila entre el 29,8% y 37,5% y la indigencia entre el 12,2% y el 15,7%. El amplio margen depende de la metodología que se utiliza. En el primer caso se trata de la tradicional del INDEC, descontaminada de la inflación maquillada, y en el segundo, de un método actualizado que incluye más variables y es considerado más preciso por los analistas.
"Mientras para el INDEC la inflación de 2007 y 2008 rondó el 8% anual, a nosotros nos dio 25% en el primer caso y 20% en el segundo." Para Lozano está claro que "a partir de 2007 se produce la ruptura del vínculo positivo entre crecimiento económico y la reducción de la pobreza".
Al impacto de la inflación se suma el parate en la creación de empleo. "En el último trimestre de 2008 empieza a pegar la caída del empleo, que se va a manifestar con mayor fuerza en 2009, por lo que es bastante posible que Argentina vuelva a tener una tasa de dos dígitos y así se agreguen 450.000 desocupados más", concluye el diputado.
Si los números oficiales son, como dice la Presidenta, para avergonzarse, las estimaciones privadas hablan claramente de un drama más profundo aún.
Por: Annabella Quiroga.
