El odio al campo
Por Mariano Grondona.
En lo que podría interpretarse como el lanzamiento de la campaña electoral del oficialismo, Cristina Kirchner llevó desde Jujuy la agresión al campo a un nivel desconocido hasta ahora. Después de recordar el famoso "éxodo jujeño" cuando, en plena guerra de la independencia, el pueblo de Jujuy no vaciló en quemar sus casas ante el avance de los realistas, "con tal de que la patria viviera", la Presidenta comparó su heroísmo con la actitud de "sectores a los que no les importa quemar la patria con tal de salvar sus cosas". No quedaron dudas de que se refería al campo.
De acuerdo con la tesis de la Presidenta, el campo tiene por delante sólo dos opciones: aceptar que el Gobierno le queme "sus cosas", como lo hicieron hace dos siglos los jujeños, o "quemar la patria". De decir esto a sostener que el campo es, hoy, la antipatria, no hay más que un paso. Lo que ha intentado la señora de Kirchner en Jujuy ¿es demonizar entonces al campo, convirtiéndolo en el enemigo de la patria al que hay que derrotar en las próximas elecciones?
