Con la venta de maquinaria nueva parada, crece el negocio de repuestos para usados
Sin liquidez ni crédito, contratistas agrícolas y productores dejaron de comprar cosechadoras, tractores, sembradoras e implementos, cuyas ventas no paraban de crecer desde 2002.
La falta de lluvias que frenó en seco la tendencia alcista de la economía agraria durante 2008 sigue marchitando las proyecciones de producción y las intenciones de inversión en tecnología y bienes de capital.
Contratistas de servicios de siembra y cosecha y productores de todos los tamaños olvidaron cualquier expectativa de renovar su parque de maquinarias agrícolas, y en lugar del olorcito a nuevo de un tractor a estrenar, se conforman con ver un par de neumáticos nuevos, un nuevo cabezal de cosecha, o discos de siembra relucientes, en una máquina de cinco años de antigüedad.
Mientras cosechaba soja en la provincia de Salta, el contratista Carlos Focchi, le dijo a El Cronista que sus máquinas más viejas, las de 2004, “ya cumplieron su ciclo y están en hora de que las cambie”, aunque “van a tener que tirar” un año, o dos, más.
Focchi contó que sus colegas están en la misma: este año comprarán repuestos, para no perder calidad en el servicio.
