EE.UU. mejoraría a fin de año, pero Europa tardará más
Comencemos con las buenas noticias: el mes pasado 345.000 personas fueron despedidas en Estados Unidos, lo que llevó la tasa de desempleo en este país a su nivel más alto en un cuarto de siglo.
La otra buena noticia es que, en mayo, los precios de las materias primas subieron un 20%, un aumento mensual sin precedente. Petróleo, algodón, níquel y muchos otros productos aumentaron de precio.
¿Cómo pueden ser éstas buenas noticias? Pues porque el número de empleos que desapareció en mayo es el más bajo de los últimos nueve meses, y ese número viene cayendo rápidamente. A su vez, el alza en los precios de las materias primas señala un aumento en la demanda, lo cual indica que el período de contracción económica global ha terminado y que está comenzando la recuperación, al menos en Estados Unidos.
En general, el consenso entre los economistas es que la economía estadounidense comenzará a crecer de nuevo a fines de este año, aunque muy lentamente. La generación de empleos tardará más en llegar. En Asia, la furia del huracán económico también parece que está amainando. Pero no en Europa. Tristemente, las economías europeas están sufriendo un impacto más profundo, y su recuperación será más larga y dolorosa.
