La Argentina recibirá del FMI 2.500 millones de dólares

Es parte de una ampliación de capital para todos los países que integran el organismo. Al país le servirá para aliviar las cuentas públicas en momentos en que no tiene acceso al crédito internacional. La plata ingresará el 28 de agosto.

21deJuliode2009a las07:52

El 28 de agosto la Argentina recibirá 2.500 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional. El desembolso es parte de la distribución de 250.000 millones de dólares entre los 186 países miembros del organismo, cuyo directorio dio luz verde ayer a la medida en Washington. A la Argentina le corresponde casi el 1% de ese total.

El anuncio fue muy bien recibido en Buenos Aires, donde el ministro de Economía, Amado Boudou, destacó que "esto nos corresponde porque formamos parte del Fondo Monetario". Así buscó dejar en claro que el aporte de fondos no implica la firma de un nuevo programa ni la fijación de condiciones. Además, precisó que "estamos analizando el destino que se dará a esos recursos". Y admitió que las opciones que serán puestas a consideración son reforzar las reservas del Banco Central o ser revendidos a otros miembros del FMI que necesiten aumentar su cuota en el directorio. Esto último le permitiría disponer de plata extra para cancelar vencimientos de la deuda, de ser necesario.

Esto no significa, sin embargo, que la relación entre el FMI y la Argentina haya mejorado ni que este en vías de hacerlo. La distribución de estos fondos es producto de lo acordado en la última cumbre del Grupo de los 20 en Londres para enfrentar la crisis financiera internacional.

Según comunicó ayer el FMI, unos 100.000 millones de dólares irán a "mercados emergentes y países en desarrollo" y las naciones de bajos ingresos recibirán más de 18.000 millones de dólares.

En Washington destacan que las tensiones con Argentina continúan. El gobierno sigue oponiéndose a que el FMI revise anualmente la economía argentina como lo hace en los demás países miembros, según lo estipula el artículo 4 de su carta orgánica.

Los funcionarios que trabajan en el Departamento del Hemisferio Occidental están esperando conocer el nombre del nuevo secretario de Finanzas tras el cambio de ministro. En los últimos meses el escepticismo respecto del gobierno de Cristina Kirchner fue en aumento. Las críticas contra el representante argentino ante el FMI, Pablo Pereira, son cada vez más frecuentes. Lo consideran "muy agresivo", que "no entiende como funciona al FMI" y se quejan por sus "discursos larguísimos, que no interesan a nadie".

Uno de los funcionarios consultados por Clarín explicó que el intento de acercamiento que hubo para iniciar una cooperación técnica para solucionar la falta de credibilidad del INDEC, fracasó. "El gobierno argentino nunca envió al FMI una carta haciendo el pedido formal de la cooperación", dijo. Ahora hay quienes piensan que fue una maniobra del gobierno argentino para que el FMI siga usando las cifras oficiales. "Si el FMI no las utilizara más, los bonistas con bonos ajustados por inflación podrían presentar demandas muy costosas contra Argentina".

Más aun, China que era uno de los pocos países que, junto a Argentina, se resistía desde el 2006 a someterse a la revisión anual del FMI cambió de actitud y acaba de abrir sus puertas a una misión del ente. Esto dejó al gobierno argentino sin uno de sus argumentos anti revisión anual preferidos.

"Argentina está en una encrucijada política, si el gobierno concede a los gobernadores la coparticipación fiscal que reclaman tendrán un problema fiscal serio; si no lo hacen tendrán un problema de gobernabilidad. Por eso pensamos que lo racional sería que normalicen su situación con la comunidad financiera internacional. Venezuela ya no tiene cómo ayudarlos y si salen a buscar financiamiento en los mercados internacionales les exigirán que paguen una tasa de interés altísima, de más del 20%" dijo

Temas en esta nota

    Cargando...