El Gobierno cerró el semestre con un déficit de $ 1.738 millones

El gasto en obra pública alcanzó un récord histórico y se duplicó en un año. El 40% de los recursos se destinó al pago de jubilaciones y la ANSeS volvió a ser deficitaria.

21deJuliode2009a las07:54

Las elecciones, la estatización de empresas y la crisis financiera erosionaron el superávit fiscal del Gobierno. El nuevo escenario, lejos del pilar del modelo K que se mantuvo cinco años, muestra una economía deficitaria tanto a nivel nacional como provincial. El Estado cerró su balance con un déficit de 1.640 millones de pesos en junio, y acumuló así un desequilibrio de $ 1.738 millones en el semestre. Los gastos corrientes subieron 38% mientras que los ingresos corrientes lo hicieron 27%. La movilidad jubilatoria desde septiembre complicará aún más el panorama.

Fue un mal debut para Amado Boudou en el frente fiscal. Junto al secretario Hacienda, Juan Carlos Pezoa, y el subscretario de Presupuesto, Raúl Rigo, el flamante ministro dio a conocer ayer que el superávit primario, que no considera los intereses de la deuda, alcanzó $ 909 millones en junio. Sin embargo, luego de computar los $ 2.553 millones del pago de intereses de la deuda, el resultado financiero fue deficitario.

La comparación contra 2008 muestra la erosión del ahorro fiscal. El superávit primario de junio resultó 65% inferior al que se había registrado en el mismo mes del año pasado cuando llegó a $ 2.649 millones. De tenerse en cuenta una inflación cercana al 15%, el excedente sería menor hasta en 80%. Mientras que el déficit financiero semestral de $ 1.738 millones quedó muy por debajo del superávit de $ 12.829 millones producido el primer semestre del año anterior.