El canje de Boudou promete ser otro negocio redondo para los bancos
Esperan una oferta similar a la ofrecida por los préstamos garantizados, cuando pudieron contabilizar la tasa de interés como ganancia, algo que no podían hacer con el CER.
El canje de deuda atada al CER que está ideando Amado Boudou podría ser otro gran negocio para el sistema financiero. En los bancos, los ejecutivos se entusiasman con un esquema casi calcado al swap de Préstamos Garantizados (PG) de inicios de año. O sea, desprenderse de títulos que pagan según la inflación y pasarse a otro bono que replique la tasa Badlar (la que se aplica para depósitos superiores a 1 millón de pesos). No es que las entidades sufran la manipulación de Guillermo Moreno, ya que tienen contabilizadas las tenencias a valor técnico, que es superior a lo que valdrían los títulos en el mercado. Mediante este mecanismo, el Banco Central les aplica mes a mes una tasa de descuento que disminuye lo que ganarían por el CER. Al final de cuentas, para el sistema financiero, la deuda atada al IPC reditúa cero.
En cambio, si el esquema resulta similar al contemplado con los PGs (algo que se rumorea en las entidades), podrían contabilizar jugosas ganancias por el ajuste Badlar. Es que después de varias idas y vueltas, la secretaría de Finanzas y el BCRA permitieron que las entidades contabilizaran 100% del cupón del título que se entregó por los préstamos garantizados como utilidad. Eso hizo que los bancos aceptaran la propuesta oficial de canje.
“Si Economía ofrece un esquema como el presentado con los PGs, para los bancos es un gran negocio. Siempre es mejor tener Badlar que un CER. Puede haber un free rider que no quiera canjear y quedarse con el bono especulando a que suban mucho y haga una importante diferencia. La cuestión es que toda la tasa Badlar va a engordar las ganancias. Porque dejarían devengarlo completamente. Con una movida contable te dejan utilidades extraordinarias”, explicaba un alto ejecutivo de un banco.
