Operativo de los bancos contra la mora ‘ultratemprana’ empieza a surtir efecto.
Las medidas van desde la ampliación de call center hasta llamadas a solo una hora del vencimiento de la tarjeta o el crédito. Dicen que ya se nota el impacto en la cartera.
Como nunca desde los años de recuperación que siguieron al 2002, los bancos locales empezaron a implementar una serie de acciones para evitar que sus clientes más desprolijos se atrasaran en sus pagos: desde poblar oficinas de call center y extenderles la jornada horaria, hasta instalar nuevos grupos de trabajo, que denominaron de “mora ultra-temprana”, para llamar a los titulares de tarjetas de crédito o tomadores de préstamos personales desde la primera hora siguiente al vencimiento.
La batería de medidas buscó dar pelea a una morosidad que se había evidenciado en ascenso constante, y que los propios banqueros habían empezado a reconocer como uno de los mayores peligros para el sector. Empezó a dar algunos efectos positivos en los últimos meses: según las entidades, el avance en los niveles de irregularidad de los créditos ya se frenó; o, al menos, se “desaceleró”.
“Desde junio que en esto nos está yendo bien: la mora se ha planchado. No queremos cantar victoria, pero la cosa pintaba para ponerle mucha atención y ahora, sin embargo, vemos que la curva de crecimiento se aplanó”, contó el gerente de un banco privado extranjero en el país.
