El maíz ya se viene: es hora de decidir
Hubo mucho interés por el cultivo. En este año atípico, dicen que sembrar tarde puede dar buen resultado.
Cuando comenzó el panel de maíz, en el salón ya no quedaban lugares para sentarse y en el fondo se amontonaban cientos de personas que se quedaron a escuchar paradas las disertaciones de la fitopatóloga Margarita Sillón (docente de la UNL), del investigador Gustavo Maddoni (Fauba, Conicet) y del profesor Lucas Borrás (Facultad de Ciencias Agrarias de la UNR).
El estrés hídrico fue uno de los ejes que atravesó las tres conferencias. Por ejemplo, Maddoni se dedicó a definir cuál sería la mejor fecha de siembra para el maíz, en un año que viene con los perfiles del suelo secos. "Para la producción y el desarrollo del maíz, la mayor limitante es la oferta de agua", planteó Maddoni. Hay dos momentos que son críticos -aseguró este investigador-: la floración (la etapa más importante) y el llenado de grano. "El consumo de agua en floración determina la cantidad de granos fijados", precisó Maddoni. Por eso, propuso -para un escenario climático y productivo que es atípico- atrasar la fecha de siembra y apostar por los maíces tardíos. "Hay que contemplar las siembras de segunda", insistió.
