XVII Congreso de Aapresid - Hacia un manejo eficaz del agua

Los expositores disertaron sobre la necesidad de plantear estrategias y sistemas de riego viables para un uso eficiente y responsable del preciado recurso. La utilización efectiva de las napas y los objetivos para el nuevo milenio no faltaron en el debate.

22deAgostode2009a las08:25

En el Centro de Convenciones Metropolitano de Rosario continúa desarrollándose el XVII Congreso de AAPRESID “EcoProgreso”, con más de 2200 asistentes y tres salas acondicionadas para paneles y conferencias. La actividad central de este segundo día es el Simposio Internacional del Agua que reúne a investigadores del sector público y privado, especialistas y productores.
Durante las presentaciones matutinas el eje central del debate giró en torno al problema de escasez de agua a futuro y al desafío de generar conocimiento biotecnológico que derive en la obtención de plantas capaces de desarrollar una mayor tolerancia a la sequía.

Por la tarde, la primera conferencia tuvo como hilo conductor el desarrollo de estrategias y sistemas para una utilización eficaz del recurso. Más de 450 asistentes colmaron la sala y siguieron atentamente esa exposición dividida en dos partes. En primer término, bajo el título “Manejo integral del agua en sistemas intensivos de producción”, se explayaron Jorge Romagnoli, presidente honorario de Aapresid y Hugo Ghío, miembro de la Comisión Directiva de Aapresid. Luego, tomó la palabra Eduardo Martelotto, coordinador del Proyecto Nacional de Riego Suplementario, INTA Manfredi para hacer su presentación titulada “Manejo del riego suplementario”.

El primer expositor, Jorge Romagnoli, propuso interrogarse acerca de dos cuestiones: cuál es la significación del agua en el presente contexto mundial y, desde ese punto de partida, analizar qué se hace en relación al recurso en el ámbito de la producción agrícola. “A nivel global la relación entre oferta y demanda del agua está determinada por tres destinos fundamentales del recurso: la industria, el uso doméstico y la agricultura. En proporción, esa última práctica es la de mayor incidencia en el movimiento de agua en el plantea”, dijo.

Frente a ese cuadro de situación, se hace evidente la necesidad de atender al cuidado del recuso y a su eficaz utilización desde el sistema productivo agrícola. “Se trata de utilizar el agua de la mejor manera posible”, reflexionó Romagnoli para plantear una serie de acciones a atender: “mejorar la captura del agua de lluvia, incrementar la capacidad de retención hídrica de los suelos, disminuir la evaporación en el proceso de riego así como los niveles de contaminación”.

En esa línea destacó la importancia de la correcta nutrición del suelo como punto de partida y del desarrollo de una rotación intensiva de cultivos como estrategia para incrementar los niveles de producción. Para el expositor, el desafío actual se presenta entonces como un “nuevo paradigma”: “La clave es trabajar en una gestión adecuada de la oferta ambiental para maximizar la producción, o sea, aumentar lo producido y, a la vez, reducir el volumen de agua utilizado”, dijo.

A su turno, la exposición a cargo de Hugo Ghío avanzó en la misma dirección y propuso perspectivas de análisis a mediano y largo plazo. Con estadísticas en mano -basadas en la experiencia de un caso tipo- puso en evidencia que el desafío radica “en la tarea de mejorar el ambiente, ya que la buena nutrición de los suelos y la adecuada fertilización hace posible alcanzar altos niveles de producción, incluso en épocas de sequía”.

Por su parte, el expositor Eduardo Martellotto, llevó adelante la segunda parte de la conferencia centrada en la utilización del agua a través del manejo de sistemas de riego suplementarios. En ese sentido planteó la necesidad de entender la importancia del desarrollo de sistemas de riego “no como un modo de mitigar las sequías sin

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