El FMI ofrece ayuda pero pide revisar cuentas que el Gobierno le niega

Fue frío y con escasos avances el primer acercamiento de Economía tras años de ostracismo financiero. El Gobierno insiste en que no permitirá ninguna injerencia.

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27deAgostode2009a las07:43

El primer acercamiento entre el Gobierno argentino y el FMI tras años de ostracismo financiero dejó la sensación de que aun hay un largo camino por recorrer antes de esperar una relación fluida entre ambas partes. Si alguna expectativa se había creado en torno al desembarco del director del Hemisferio Occidental del Fondo, el chileno Nicolás Eyzaguirre, rápidamente se disipó.

El FMI insistió en que sin revisión anual del estado de la economía –el denominado artículo IV– no hay posibilidades de acceder a financiamiento o de contar con líneas de crédito disponibles más allá de que el Gobierno decida utilizarlas. Del otro lado, como vocero del Gobierno el ministro de Economía, Amado Boudou, insistió en la postura que popularizó Néstor Kirchner: la Argentina no acepta este tipo de revisión porque viene en tándem con recomendaciones de política económica que la Rosada no está dispuesta a convalidar.

Boudou y Eyzaguirre se cruzaron ayer en el seminario que organizó el Consejo de las América y la Cámara Argentina de Comercio en un céntrico hotel porteño. Se conocieron minutos antes de la ponencia del ministro en el backstage del refinado cónclave que atrajo a lo más granado del empresariado local. Luego, tuvieron una entrevista cara a cara de una hora en el Palacio de Hacienda.

Eyzaguirre después se cruzó hasta el Banco Central para reunirse con Martín Redrado. Antes, compartió un almuerzo con un grupo de 30 empresarios.

“Vamos a llevar nuestros planteos al Fondo. Es muy importante que estos organismos tengan conciencia de cómo funcionan los países emergentes. Las decisiones de política económica argentina se toman en la Argentina”, sentenció ayer Boudou. “Antes, cuando llegaba al país alguien del FMI, parecía que llegaba un rey. Eso se acabó”, remató.

Más diplomático, Eyzaguirre aclaró que “decir que si un país accede al artículo IV el cielo es su techo, sería sobredimensionarlo. El FMI está con los oídos abiertos y con la mejor de las intenciones de escuchar lo que el ministro de Economía tenga para decir”. Pero introdujo un aclaración que roza la cuestión que más irrita al Gobierno: dijo que la revisión anual de la economía que estable el artículo IV es “la base del diálogo y la confianza” entre los países y el FMI.

Casi a modo de respuesta, Boudou afirmó minutos después que “no me gusta empezar con condicionalidades. Además, nadie duda de los fundamentos de la Argentina”.

Con un tono sereno y relajado, el director del FMI había señalado un rato antes que el organismo “no puede imponerle a un país algo diferente de lo que requiere”. Tras lo cual, casi irónicamente añadió que “a la Argentina la gobierna el gobierno de Argentina”.

“Nosotros nos debemos a los países miembros, no podemos tomar decisiones por los países miembros; lo que la Argentina decida es materia de la Argentina y no del FMI”, dijo el funcionario chileno.

Tras el cruce en el seminario organizado por el Consejo de las Américas, Boudou se limitó a comentar por la tarde que la reunión a solas con Eyzaguirre había sido “muy positiva”. Aunque aclaró que “hay mucho para avanzar y que esta fue una primera charla que transito por carriles políticos”.

Lo cierto es que los contactos entre la Argentina y el FMI continuarán en las próximas semanas. En unos días se realizará una cumbre de ministros del G-20 en Londres y a posteriori la reunión del presidentes en Pittsburgh, Estados Unidos. En octubre será el turno de la Asamblea Anual del Fondo, a celebrarse en Turquía.


Por Juan Cerruti y Natalia Donato.

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