La oposición da por cerrado el diálogo político con el Gobierno
Lo había convocado Cristina para aprobar una reforma política. Pero los opositores pidieron incluir problemas como la pobreza. Desde los bloques más grandes lo califican ahora como una "maniobra perversa" y dicen que está "terminado". Por: Horacio Aizpeolea.
"Diálogo de sordos". La definición partió del diputado nacional de Unión-PRO, Francisco de Narváez, cuando se le pidió una opinión sobre la evolución del diálogo político convocado en julio pasado por el Gobierno nacional. Después, agregó: "Mi posición es no prestarnos más a este tipo de escenas engañosas". El senador Gerardo Morales, titular de la UCR, coincidió: "El diálogo político en la Rosada terminó. Sólo discutiremos con el oficialismo en el Parlamento". Así, la UCR (sus aliados en el Acuerdo Cívico y Social, opina igual) y Unión-PRO, los dos espacios opositores mayoritarios, dieron por cerrada la iniciativa que sumó ocho reuniones, todas encabezadas por el ministro del Interior, Florencio Randazzo.
El 9 de Julio, en Tucumán, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner convocó al diálogo. Randazzo anunció el comienzo de una discusión "con la oposición parlamentaria", para avanzar hacia una reforma política. Desde todo el arco político se le dio el sí con excepción de Elisa Carrió y el grueso de la Coalición Cívica. "El diálogo es una farsa", definió la chaqueña, en una postura que la enfrentó con su aliada Margarita Stolbizer, quien acompañó a los radicales y a los socialistas cuando se dio el puntapié inicial a la rueda del diálogo político. Días después, Fernando "Pino" Solanas y Carlos Reutemann se plegaron a la negativa intransigente de Carrió.
