Economía busca aprovechar veranito financiero y colocar nueva deuda

Tras las fuertes subas en los títulos, aceleran las negociaciones con el FMI, el Club de París y los holdouts. Es el paso previo para lograr financiamiento en el mercado externo.

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15deSeptiembrede2009a las07:46

De la mano de la mejora en el clima financiero internacional y el resultado positivo que obtuvo el Gobierno en el canje de deuda indexada concretado la semana pasada, en los pasillos oficiales aceleran el plan para reinsertar al país en los mercados mundiales mediante la emisión de un bono en el exterior. La intención de la Casa Rosada es apurar las negociaciones en curso con el FMI, los holdouts y el Club de París; que habilitarían la posibilidad de volver a colocar un título afuera antes de fin de año.

El contexto internacional luce más propicio para sondear un retorno a los mercados. Ayer los bonos argentinos registraron subas de hasta 11% ,liderados por los que ajustan por la inflación oficial (CER). Esta mejora en el clima financiero permitió una marcada caída del riesgo país, que terminó en 809 puntos básicos y en los últimos 60 días acumula una baja del 41%.

Los actuales rendimientos de los títulos acercan la posibilidad técnica de una nueva emisión, si se logran despejar las trabas que representan la ausencia de un monitoreo formal del FMI, y la deuda en default pendiente con el Club de París y los acreedores privados.

“Se están acelerando los contactos tanto con el FMI como en los otros frentes y en las próximas semanas vamos a tener noticias. Ha cambiando la forma en que se ve a la Argentina afuera”, dijo una fuente oficial vinculada a las negociaciones.

La posibilidad de lograr fondearse en el exterior es clave en un contexto de desaceleración en la actividad económica interna, porque permitiría desplegar una política anticíclica con mayores márgenes de libertad. A ello apuntarán las gestiones que hará la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la Cumbre del G-20 que se inicia en una semana en Pittsburg, EE.UU., y las conversaciones que mantiene el ministro Amado Boudou con el FMI, y que podrían coronarse en la Asamblea del Fondo el mes próximo en Estambul, Turquía, con la firma de un acuerdo light con el organismo.

En los últimos 60 días el diferencial de rendimientos entre los bonos de Argentina y los de EE.UU. fue el que más se redujo en el mundo. Proceso que –además del resultado del reciente canje de deuda (que despejó vencimientos por $ 7.100 millones en los próximos años)– fue impulsado por los bajos precios en que permanecían varios títulos locales y que despertó el apetito de los inversores.

A ello se le sumó la expectativa a nivel mundial de un dólar más débil (y consecuente apreciación del peso) que ya impacta en el mercado doméstico: ayer la divisa en el circuito mayorista bajó a $ 3,84; lo que arrastró consigo al mercado de futuros.

Para completar el panorama, el abultado superávit comercial que podría lograr el Gobierno este año (motorizado por el sostenido precio de la soja y la desaceleración de las importaciones) anticipa un Banco Central que no debería tener sobresaltos para administrar el tipo de cambio en lo que resta de 2009.

El Boden 2012 ya rinde 17% y el Boden 2015 (el que se le entregó a Hugo Chávez a mediados del año pasado y que a principios de este llegó a tener un rendimiento del 48%) ahora rinde 16%. Lo mismo ocurre con los Credit Default Swaps argentinos que se negocian en Nueva York. Estos certificados (que cubren al inversor ante un eventual incumplimiento del país inversor) vieron caer su rendimiento 72% desde inicios de año.


Por Juan Cerruti.

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