Santa Fe: Reutemann y Binner vuelven a medirse en las urnas
Los dos participaron de la campaña y se acusaron mutuamente de jugar para Kirchner.
Hace 20 años que el socialismo exhibe su hegemonía en las urnas de Rosario. Pero la mujer que toma el té con sus amigas en una mesa de El Cairo parece segura de lo que dice: "El domingo se les corta. El Lole les va a dar una paliza". El mozo las mira de reojo, esboza un gesto de desagrado y espera que las damas no presten atención para contradecirlas: "Yo viví toda mi vida acá y te puedo asegurar que los únicos que han hecho algo son los socialistas. Si fuera por la gente, Binner podría seguir toda la vida".
La política late en los bares y las calles de Santa Fe. El domingo, sus habitantes irán a votar por tercera vez en el año para renovar los concejos deliberantes en 312 localidades y elegir intendentes en siete, todo después de un proceso de elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias. No es la única particularidad: a diferencia de lo que puede ocurrir en otras provincias grandes, aquí el apellido Kirchner pasa a segundo plano en las discusiones. El centro de las polémicas, de los amores y los odios pasa por Hermes Binner y Carlos Reutemann.
