Guiño a la Argentina: el FMI aconseja a países en recesión ampliar el gasto

Armenia, que apeló a créditos del organismo, terminará el año con una contracción del 15%, pero no redujo gastos para impulsar la economía. El Fondo Monetario apoya.

Por
13deOctubrede2009a las07:53

Es cierto que las políticas y recomendaciones vertidas a varios países pueden refutar al ministro de Economía, Amado Boudou, cuando intenta entusiasmar con un “nuevo Fondo”. Pero algo de eso hay en las recetas con las que el viejo organismo alienta a los países a salir de lo peor de la crisis. En el caso de Armenia, el Fondo celebró que el gobierno de ese país haya decidido no recortar el gasto público para hacer frente a una brutal contracción de la economía e incluso lo invitó a endeudarse para llevar adelante obras de infraestructura.

El FMI estima que este año el PBI de Armenia se contraerá un 15%. Revisó sus estimaciones a la baja, desde el 9,5% previo. El Banco Mundial (BM) maneja cifras similares; prevé una caída de entre 12 y 14 por ciento.

Pero, a diferencia de recomendaciones efectuadas hasta no hace mucho, el FMI aplaude la decisión del gobierno armenio de mantener el nivel de gasto público e incluso lo alienta a elevarlo. Un dato no menor para la Argentina, que duda de aprobar la revisión de cuentas del artículo IV de la carta constitutiva del Fondo por el temor a la crítica que pueda efectuar el organismo y por la decisión de no permitir que el FMI se inmiscuya en las decisiones de política económica, como repite Boudou cada vez que se le pregunta sobre el demorado acuerdo.

El director ejecutivo del FMI, Ambroise Fayolle, dijo ayer que “la crisis golpeó duramente la economía de Armenia, los ingresos externos y en concepto de impuestos se han reducido debilitando la balanza de pagos y el sistema estatal de financiación y creando nuevas dificultades para la población”. Pero agregó que el Fondo respalda la política anticrisis del gobierno del país caucásico. No sólo no objetó la decisión de no reducir los gastos del Presupuesto, sino que recomendó aumentar las partidas para el desarrollo de infraestructuras tomando préstamos en el exterior.

El FMI aprobó en marzo la concesión a Armenia de créditos por u$s 540 millones para hacer frente a la crisis y amplió los préstamos hasta los u$s 823 millones en junio.

Cóctel de políticas

Mientras da rienda suelta a su veta heterodoxa en Armenia, el FMI apela al libreto de siempre para calificar las políticas económicas de países que recibieron recientemente financiamiento. Así, por caso, exige a Costa Rica una reforma tributaria que permita aumentar los ingresos y reducir el déficit fiscal del país centroamericano. O acuerda con la República Dominicana la implementación de “una política fiscal contracíclica” para paliar los efectos de la crisis, a la vez que exige “reformas estructurales” en el mediano y largo plazo. La semana pasada, el FMI acordó un crédito a Costa Rica por u$s 1.700 millones que serán inyectados en los próximos dos años.

La Línea de Crédito Flexible (LCF) que el Fondo implementó para paliar la crisis está destinada a Estados que “proveen garantías de que el país mantendrá políticas económicas sólidas para enfrentar los retos que se presenten”, por ejemplo.

Temas en esta nota