El final de la recesión todavía está atado con alambres

La economía de Estados Unidos volvió a crecer. Después de haberse contraído 3,7% desde diciembre de 2007, el PIB se expandió a una tasa anual del 3,5% en el tercer trimestre, marcando el final de una crisis que tuvo su peor momento en los primeros tres meses de este año, cuando la actividad llegó a caer 6,4%.

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30deOctubrede2009a las07:55

La “Gran Recesión” ya es por derecho propio la más larga de la historia. Hasta hoy, además, EE.UU. nunca había experimentado cuatro trimestres consecutivos de retroceso económico. Y es también la más profunda desde la Gran Depresión, cuando el PIB llegó a achicarse 29% en un trimestre. Desde la Segunda Guerra Mundial a esta parte, se han registrado contracciones trimestrales de hasta 10% (como en 1958) pero en el acumulado la crisis subprime sólo puede medirse con el trauma de los años treinta.

Sin embargo, la expansión de este último trimestre estaría enmascarando una economía más frágil de lo que los números dejan ver. El incentivo gubernamental a través de programas como Cash for Clunkers para reactivar las ventas de autos fue una inyección de esteroides. Christina Romer, presidenta del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, advirtió que el estímulo sumó entre tres y cuatro puntos al crecimiento este trimestre, lo que sugiere que por sí sola la economía no habría llegado demasiado lejos.

El mercado laboral, mientras tanto, sigue en serios problemas. En lo que va de la crisis ya se perdieron 7,2 millones de trabajos, mientras que la tasa de desempleo ya llega a 9,8%. Y si bien las cosas han mejorado desde los casi 741.000 empleos que se evaporaron en enero de este año –el peor mes de la crisis– en octubre aún se espera la destrucción de 150.000 trabajos.

Tampoco invitan al entusiasmo los datos del mercado inmobiliario. Si bien hay signos de estabilización en el precio de las viviendas, la sorpresiva caída en las ventas de casas nuevas en septiembre dejó en evidencia esta semana hasta qué punto la reactivación del sector también está sostenida por la ayuda oficial (que expira en noviembre). Durante esta crisis, además, ya se han rematado 6,3 millones de hogares y se sigue contando.

El sector manufacturero creció en el último trimestre después de haberse contraído en 17 de los últimos 18 meses. Sin embargo, las fábricas aún operan a apenas el 70% de la capacidad, unos once puntos porcentuales por debajo del promedio.

Los más escépticos recomiendan por estos días volver a las fuentes y mirar a los consumidores. Es cierto que el gasto dio un auspicioso salto del 3,4% en el último trimestre. Pero una vez más, mucho se debe al respirador artificial del Gobierno.

El nivel de confianza de la gente en la economía, en realidad, sigue por el piso. En octubre volvió a caer hasta un mínimo de 26 años. Puede que las estadísticas sentencien el final de la crisis. Pero el hombre de a pie ve las cosas distintas. En la calle, la recesión todavía no terminó. Aunque el noticiero diga que ya es oficial.

Por Laura García.

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