Los bancos centrales buscan desactivar el temor que genera el retiro de la ayuda

El fin de los planes de estímulo son un arma de doble filo. La enorme inyección de dinero trajo temores de mayor inflación. Pero dicen que el retiro podría traer otros peligros.

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12deNoviembrede2009a las07:48

Bernanke, Trichet y King enfrentan el doble reto de sostener la confianza de consumidores e inversores, al mismo tiempo que luchan por achicar el déficit de sus países, generado por los caudalosos planes de estímulo llevados a cabo tras los escombros que dejó la brutal crisis financiera. Ayer Mervyn King, presidente del Banco de Inglaterra salió a calmar las aguas y aseguró a los ingleses que el banco central de ese país estaba dispuesto a inyectar liquidez sobre la economía en línea con la expectativa de que la inflación se mantendrá por debajo de la meta del 2% dentro de dos años.

Sus palabras no son casuales. La confianza en la economía mundial se hundió en noviembre luego de la noticia de que los bancos centrales empezaran a retirar algunas de las medidas de estímulo, creando dudas sobre la fortaleza de la recuperación, según consigna una encuesta de Bloomberg de usuarios en seis continentes. El Índice Mundial de Bloomberg de Confianza entre Profesionales cayó a 60,3 de 61,7 en octubre, el máximo nivel en la serie que comenzó hace dos años. Así y todo, el índice superó las 50 unidades por cuarto mes, lo cual significa que todavía hubo más optimistas que pesimistas.

El sondeo se llevó a cabo después que varios bancos centrales, incluso la Reserva Federal, anunciaron que planean empezar a desmantelar las medidas de emergencia, buscando evitar distorsiones de mercado que puedan crear burbujas de activos, desde acciones y materias primas hasta los bienes raíces. Y es que las inyecciones de liquidez sin precedente llevadas a cabo por las autoridades han creado un cierto temor de que la inflación subirá. En esta línea, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean- Claude Trichet, señaló este mes que el banco retirará algunas operaciones de liquidez, en tanto el Banco de Inglaterra aminoró el ritmo de las compras de bonos.

Lo preocupante, sin embargo, es que el cambio de rumbo parece no tener buen timing ya que llega en momentos en que el desempleo aún está subiendo en Estados Unidos y Europa, amenazando una recuperación incipiente, mientras los consumidores limitan el gasto.“La confianza depende casi en su totalidad de la estabilidad producida por el apoyo monetario extraordinario”, manifestó Lena Komileva, de Tullett Prebonen Londres, quien participó en la encuesta. “Conforme llega a su apogeo el efecto del estímulo fiscal, la senda futura de los números de crecimiento se volverá más volátil y ello afectará la confianza”, argumentó. La encuesta de más de 1.500 usuarios de Bloomberg se realizó entre el 2 y el 6 de noviembre. Desde la encuesta anterior, la tasa de desempleo de EE.UU. sobrepasó 10% por primera vez desde 1983, amenazando con perjudicar el gasto familiar. El producto bruto interno subió a una tasa anual de 3,5% en el tercer trimestre, indicando el comienzo de una recuperación tras la recesión más profunda desde 1930. No hay dudas de que los bancos centrales están frente a una gran encrucijada.

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