Hasta el Indec reconoce aumentos en lácteos

Mientras en agosto se debatía la crisis tambera en el país agravada por la sequía y suba de costos, los supermercados no solo aumentaron la facturación, ¡también subieron los precios, y redujeron sueldos y personal!

12deNoviembrede2009a las10:43

No es novedad que el precio de los productos lácteos se derrumbó a nivel mundial este año, con bajas en el precio internacional que superaron el 50% en algunos productos como la leche en polvo.

La caída de precios generó una ola de protestas en diversos puntos del planeta, y llevó a tamberos estadounidenses, españoles, y uruguayos, por señalar algunos a reclamar ante sus gobiernos.

La Argentina no fue la excepción, pero aquí la caída de precios (e ingreso al productor) se agravó con mayores costos en alimentación que tuvieron que afrontar los productores por la sequía que los castigó desde el año pasado.

En agosto, las bajas de precios internacionales ya arrastraba siete meses consecutivos para productos como la leche en polvo, la leche fluida, y los quesos.

Este contexto, llevó a que la comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara baja realizara en agosto dos audiencias públicas con la participación del entonces secretario de agricultura, productores, entidades de la comisión de enlace, consumidores, y hasta un representante del supermercadismo.

A los supermercados se les critica ser los que se llevan la parte del león en la cadena láctea, con un ejemplo escuchado hasta el cansancio: el tambero recibe entre 70 y 80 centavos por el litro de leche, pero en las góndolas se vende el producto a 3 pesos y más por litro.

Pero Vasco Martínez, de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) –que integran cadenas grandes como Carrefour y pequeñas como El Nene de La Plata– dio por aquellos días un argumento que generó polémica.

“Les puedo decir que una leche extra calcio que se vende en 2,90 pesos al público termina generándonos 30 centavos de pérdida”, disparó el audaz supermercadista, y ante una nutrida presencia de tamberos que no demoraron en expresar su rechazo.

El representante de ASU aclaró más tarde que en realidad en la canasta que constituyen los Supermercados con los productos lácteos, y las ventas en general se alcanza algo así como un promedio.

“El negocio del supermercadismo tiende a compensar lo que pierde por un lado con lo que gana por el otro”, aseguró Vasco Martínez, aunque reconoció que en las cadenas del retail la venta de quesos tiene una participación mayor que por ejemplo la leche fluida.

El supermercadista no escatimó en enumerar un glosario de costos fijos que deben afrontar los comercios minoristas para poner a disposición del público los productos en góndola. Después de todo, “las cosas no se venden solas”, reforzó.

Pero Vasco Martínez omitió, eso sí, mostrar cualquier estructura de costos que pudiera justificar sus palabras. En cambio bregó por la transparencia de la cadena láctea y para que todos los integrantes mostraran los naipes que juegan a la hora de afrontar sus propias estructuras de costos.

El supermercadista, es casi obvio decirlo decirlo, no tuvo una recepción amable por parte del enfervorizado público tambero. Se retiró de la sala de reunión en cuanto terminó.

Beatriz García Buitrago, en representación de la asociación de Consumidores Argentinos lamentó a su turno el hecho. Pero aclaró que “me es grato escuchar aquí que desde (…) los hipermercados y los supermercados, se diga que quieren transparentar la cadena de la leche, porque hasta el día de hoy siempre se negaron a dar a conocer las estructuras de costos del sector. Esto siempre perjudicó a los dos extremos de la cadena, que son los productores y los consumidores”, sostuvo.

Facturación que no baja
El caso es que con los datos estadísticos del mes de octubre El Enfiteuta está en condiciones de ver cómo fue la ev

Temas en esta nota

    Cargando...