El oficialismo dio un viraje y apura la reforma política en el Senado
Los Kirchner bajaron la orden, para que se trate antes de que pierdan la mayoría.
El Gobierno sorprendió a propios y extraños con la decisión de apurar el trámite en el Senado para lograr que la reforma política se convierta en ley antes del 10 de diciembre, cuando perderá la mayoría en ambas cámaras legislativas.
Un día después de la media sanción que el oficialismo consiguió darle al proyecto en la Cámara de Diputados, el jefe del bloque de senadores, Miguel Pichetto, se desdijo del compromiso que asumió ante el vicepresidente Julio Cobos -titular del cuerpo-, de aceptar que el debate del tema se pase al año próximo y afirmó que "la voluntad política oficial es comenzar el martes el debate de la reforma política y avanzar lo más rápido posible".
Trascendió que fueron los Kirchner quienes personalmente presionaron al bloque de senadores oficialistas para que cambie de estrategia. El presidente provisional del Senado, José Pampuro, fue convocado junto a Pichetto a Olivos por Cristina Kirchner, ayer a la mañana. Allí, la Presidenta les pidió celeridad en el tratamiento de la reforma,
