Volvió el crédito hipotecario, pero más caro y de difícil acceso

Las tasas subieron entre 3 y 4 puntos respecto de dos años atrás y se mantuvieron los precios.

07deDiciembrede2009a las07:55

Si usted está buscando financiación para comprar, construir, ampliar o cambiar su vivienda; resultó relativamente indemne al tropezón que la economía argentina tuvo en el último año, y, además, superó los miedos que la crisis global le había causado, hay algo que debe saber: están volviendo los créditos hipotecarios, incluso, en algunos casos, a tasa de interés fija.

Aunque aún sobran los dedos de las manos para contar las ofertas efectivas (las que van más allá de la publicidad testimonial), se trata de una señal reveladora de que la economía ha recuperado algo de la previsibilidad extraviada.

Las líneas que dieron a conocer en los últimos tiempos los bancos Ciudad, Santander-Río, BBVA-Francés y, más recientemente, el Credicoop (se sumaron a las del Hipotecario, con apoyo y recursos oficiales) apuntan a corroborar este diagnóstico, ya que desde agosto de 2008 la oferta privada había desaparecido.

La parte negativa es que, si la comparación se establece con un momento de similar conducta en las variables financieras (mediados de 2007), se observa un encarecimiento de 3 a 4 puntos porcentuales promedio en las tasas de interés, que, en los hechos, hace que casi un millón de personas (que entonces potencialmente accedían) no logren ahora calificar para los créditos, según estimaciones del mercado.

A esto hay que agregar la situación del mercado y de los salarios: según coinciden distintos agentes inmobiliarios, en los grandes centros urbanos, pese a la crisis y la caída en el nivel de actividad (ventas), los precios de las viviendas se mantuvieron estables (salvo excepciones) por la reticencia de los vendedores a convalidar bajas; además, los precios, dolarizados, cuando se los mide en pesos aumentaron casi 20% por la depreciación que la moneda local tuvo frente al dólar en ese lapso. Así, se concluye que la amplia brecha existente entre salarios y precios de las propiedades tendió a ampliarse, haciendo que el sueño de acceder a la primera vivienda para muchos argentinos en los hechos se parezca mucho a una pesadilla.

"La nueva oferta de créditos, por sus condiciones, va dirigida básicamente a quienes necesitan un empujoncito «extra» para comprar o los que buscan acceder a una vivienda mejor, pero no reúne las condiciones como para permitir a la clase media no propietaria el acceso a su primera vivienda", sostiene Armando Pepe, conocido operador inmobiliario porteño y presidente del Servicio de Ofertas Múltiples (SOM).

En el mercado explican que la única línea de financiamiento que "más o menos" permite el acceso a la primera vivienda es la que ofrece el Banco Hipotecario con los fondos de la Anses.

Lo que sucede es que el impacto de estas líneas (sesgadas hacia la construcción) en grandes centros urbanos es bajo, ya que, desde hace un mes y medio, sólo se financia la compra de vivienda nueva (la ideada para comprar usadas dejó de contar con "sustento" oficial y fue reemplazada por otra propia del Hipotecario pero con un costo cinco puntos mayor) y por hasta $ 300.000, es decir, unos US$ 78.000, con lo que tomando el máximo en la ciudad de Buenos Aires apenas se accede a flamantes unidades pequeñas (de no más de 50 metros cuadrados) y sólo en el caso de que el solicitante pueda acreditar ingresos mensuales por $ 11.500 para hacer frente a la cuota.

De allí que esta oferta consiga más receptividad en ciudades del interior del país o algunos puntos del conurbano en los que se manejan otros valores, o para la construcción, como pudo corroborar la presidenta Cristina Kirchner el viernes, al entregar el crédito 3000 de esta línea en Mar del Plata a una familia que tiene un campo en Otamendi y la tomó para construir su vivienda.

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