La suba de los bonos mejora la oferta del canje y aumenta las chances de seducir a los acreedores

Calculan que el paquete que ofrecerá el Gobierno puede llegar a valer u$s 57 por la disparada del Discount y el cupón PBI. Hay un riesgo de desilusión para los acreedores si la propuesta no cumple con las expectativas. Se necesita lograr una aceptación del 75% para salir del default y volver a colocar deuda.

14deDiciembrede2009a las07:50

El Ministerio de Economía tiene viento a favor para realizar el canje de deuda. Sin esfuerzo alguno, los activos argentinos se valorizaron bajo el supuesto de que la administración Kirchner volverá a amigarse con los mercados. Claro, el repunte de las bolsas –últimamente no exentas de cimbronazos– juega un papel preponderante para explicar el mayor apetito por la deuda local. Pero lo cierto es que el valor de la oferta que entregará el Gobierno tiene chances de subir, algo que seduciría aún más a los acreedores y engrosaría el nivel de participación final. Se calcula que el paquete tiene un valor actual en torno a u$s 50 por cada u$s 100 de valor nominal adeudados originariamente. Esto, asumiendo que finalmente se entregarán bonos Discount, se reconocerán los intereses pasados (también emitiendo estos títulos), los cupones atados al PBI y –lo más controvertido– los pagos atrasados por los últimos tres años de este instrumento. Bancos ligados a la operación y consultoras privadas creen que hay margen para que los componentes de la oferta (el Discount y el cupón) sigan apreciándose y eso determine que la propuesta (medida en valor presente neto) sea aún más atractiva. De hecho, la consultora ACM calculó que si la deuda ajusta 100 puntos básicos, o sea incrementa el precio y por ende cae el rendimiento, la oferta llegaría a valer u$s 57,7.

“Es totalmente razonable que los activos argentinos, bajo este contexto, tengan una buena performance amplificando el valor de la propuesta”, dijeron fuentes ligadas a la operación. El Discount es el título que más se mueve en base a los factores globales y es uno de los que compran los inversores extranjeros que replican el índice EMBI (la presencia local en el indicador está compuesta sólo por el Par y este bono). Con el warrant, su suerte está altamente ligada a la evolución del Discount.

Desde una de las entidades que trabaja en el canje señalaron que “el valor que tomen los inversores de la oferta depende de las circunstancias y los precios, es un ejercicio técnico que hoy tiene un precio y mañana puede cambiar”. La aclaración acompaña el espíritu que baja desde Casa Rosada en el sentido de que la oferta tiene que ser peor a la del 2005. O por lo menos, vender publicitariamente eso. Parece ser una misión imposible, ya que en ese momento el cupón PBI no era considerado por el mercado, algo que ahora cambió radicalmente. ¿Incorporarán los pagos pasados del instrumento? Hacer eso sería un premio excesivamente alto y contradictorio con el discurso K que defendía la emisión de ese instrumento para atar los flujos futuros a la evolución de la economía. Aquellos que descreyeron de esto y no ingresaron a la operación anterior se verían beneficiados. “No veo que Néstor (Kirchner) pague u$s 60 por el canje. Es cierto que el mercado está muy optimista, pero me parece una barbaridad. Es inviable vender internamente esta operación a esos valores”, señalan desde un banco extranjero.

Lo cierto es que los bonos se habían mantenido a pesar de la demora para firmar el decreto que avale la operación (que sucedió el jueves y disparó subas en los bonos). Esto indica que los inversores confiaban en que la propuesta seguirá siendo atractiva. “Esa quietud relativa quita probabilidades a un deterioro considerable de lo que será la oferta final. El escenario más racional sería el de eliminar el componente de pagos ya realizados por las unidades atadas al PBI”, consigna ACM.

Otro parámetro que siguen es la deuda en defaul

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