El Central pone más ritmo a la depreciación del peso con compras de futuros de dólar

La fuerte intervención del organismo en la plaza de futuros elevó las tasas para los contratos de corto y mediano plazo, y generó expectativas de una leve presión sobre el tipo de cambio hacia mayo.

15deDiciembrede2009a las07:56

El Central parece estar arreando a los inversores para que el dólar empiece a acelerar su paso sobre fin de año. Y ellos, a la vez, parecen aceptar la orden con cierta sumisión. Con una plaza cambiaria estable, y en un contexto de tasas a la baja en todo el mercado financiero, los movimientos que empezó a mostrar el mercado de futuros en las dos últimas jornadas, dejaron algunas señales sobre cuáles serán las direcciones que irán tomando los distintos jugadores del mercado.

A tono con los deseos del propio Banco Central, los inversores empezaron a apostar con decisión a un dólar más movedizo para los próximos seis meses (e incluso para fin de año). En el mercado de futuros, el contrato que vence el 31 de mayo próximo pasó de 3,96 a 3,99 en sólo dos ruedas, y el del 30 de diciembre, de los $ 3,8170 a los $ 3,8250. En el spot, el dólar mayorista avanzó 0,6 centavos y la punta compradora del minorista subió un sola centavo. “Los inversores están esperando que el tipo de cambio haga un ajuste en el corto o mediano plazo. Acá no hay cuestiones de recesiones o de inflación, como suele haber atrás de los movimientos de las curvas de tasas en Estados Unidos. Estas subas de tasas ocurren en un contexto de interés bajista, así que atrás tiene que haber sí o sí una cuestión de expectativas. Cuando ves volatilidad en el mercado de futuros, hay algo de volatilidad esperada”, explicó un analista.

Con todo, los operadores reconocen que el “primer motor móvil” de todo el mercado sigue siendo el Central. El viernes, por caso, la entidad colocó 50.000 contratos de compra para los meses de diciembre, enero, febrero y marzo. Y ayer, otros 2.000 para los últimos dos. “Me da la impresión de que el Central está apurando un corrimiento del dólar, más cercano a los $ 3,83 (mayorista) para fin de año. Lo que hace es ponerle un piso al mercado, buscando que no baje de $ 3,80. No me extrañaría que en la rueda de mañana (por la de hoy) el mercado lo vaya a buscar arriba, a $ 3,815”, comentó el director de Zonabancos.com, Carlos Risso.

El mercado, mientras tanto, obedece. La curva de rendimientos del dólar a futuro para cada mes se dio vuelta instantáneamente el viernes pasado, luego de que el Central interviniera agresivamente con compras de contratos hasta mayo próximo, y llevara a la plaza a registrar el mayor volumen de negocios de los últimos años (más de u$s 1.100 millones entre el Rofex y el MAE). “Fue un cimbronazo. El aumento en el volumen generó una fuerte suba de las tasas implícitas, que hizo que varias posiciones cortas subieran entre tres y cuatro centavos en un sólo día, con lo que la curva de tasas implícitas se invirtió”, explicó a este diario el jefe de Research del Rofex, Alejandro Bour. Los rendimientos que hoy muestra el dólar, sobre todo para los vencimientos más cortos, se parecen a los de los tiempos de “nerviosismo” y de fuertes expectativas de volatilidad sobre el tipo de cambio, a pesar de que el contexto actual es completamente calmo: “Todos estos movimientos están fríamente calculados: el Central tiene una meta y sabe hacia dónde va a ir. Nada está librado al azar. Todo lo que hace el Central tiene un fundamento”, agregó Risso.

La tasa implícita para el contrato a fin de mes subió entre el jueves y ayer de 7,7% a 10,7%, luego de que tocara un máximo de 13,3% en la caldeada jornada del viernes, y el comportamiento fue prácticamente el mismo para los contratos con vencimientos de hasta seis meses (ver infografía). “En momentos de estabilidad, estas curvas en general tienen pendientes positivas, porque pagan un premio superior a los inversores que se m

Temas en esta nota