Cuando todos lo daban por vencido, el dólar sorprende y amaga con tomarse revancha

Grecia se convirtió en un lastre para el euro. Pero habría mucho más detrás de este rebote. La perspectiva de una expansión en EE.UU. superior a las demás economías del G-10 y la anticipación de una suba de tasas en 2010.

21deDiciembrede2009a las07:59

El dólar parece querer revancha. Casi como si pretendiera hacer callar a los que tan vehemente habían salido a pronosticar su deceso. En la última semana, el billete registró su mayor avance desde octubre (2%) y rompió la barrera de 1,43 por euro por primera vez en tres meses. De hecho, desde fines de noviembre, el dólar ya avanzó casi 5%, en una demostración de fuerza que obligó al mercado a replantearse el diagnóstico que lo condenaba a marchar nuevamente hacia su mínimo histórico de 1,60 de julio de 2008.

Uno de los disparadores fue la fragilidad de la periferia europea –léase las dos bajas de calificación que sufrió Grecia en el lapso de pocos días– que le jugó en contra a la moneda común. “La economía griega está en un momento complicado, pero desde un punto de vista puramente técnico, el mercado probablemente haya sobrerreaccionado, si bien eso no quiere decir que las cosas aún no puedan empeorar antes de mejorar”, el comentó a El Cronista Erik Nielsen, economista jefe para Europa de Goldman Sachs. Nielsen piensa que Grecia ha servido apenas de excusa para un ajuste que era necesario. “En nuestro modelo, el euro está sobrevaluado respecto al dólar, de modo que creemos que caerá durante el próximo año. Los problemas griegos pueden haber disparado este movimiento reciente, o haberlo acentuarlo, pero hay factores mucho más relevantes que están en juego y que tienden a llevar al tipo de cambio hacia su punto de equilibrio de largo plazo”, aseguró.

Giana Giadi, economista del Citigroup en Londres coincide. “Hubo algo de sobrerreacción, sobre todo debido a la escasa demanda que hay en esta época del año. La situación puede estabilizarse en enero, pero el spread de los bonos de Grecia seguirá alto”. De hecho, los analistas del banco creen que si la sobretasa que paga Grecia por su deuda respecto de Alemania llegara a quebrar el nivel crítico de los 3 puntos porcentuales (hoy en 2,66%), eso podría impactar también en países como España, Italia e Irlanda, a la vez que el euro podría caer aún más. Ese nivel marca la brecha más amplia entre los bonos de ambos países desde que se adoptó la moneda común en 1999. De todos modos, las chances de que Grecia caiga en default o deba abandonar la zona euro son remotas, aclara Giadi.

Pero Grecia no fue el único empujón que recibió el dólar. También contribuyeron algunos datos macro mejores a lo esperado en Estados Unidos y el comunicado de la última reunión de la Fed, que consignó –con la cautela acostumbrada– una mejora de la situación económica y abrió la puerta a un progresivo retiro de las medidas extraordinarias de liquidez, aún cuando las tasas seguirían bajas por un tiempo. Así y todo, la expectativa de un alza del interés para mediados del año que viene se incrementó de 48% a 58% en el mercado de futuros.

“Creemos que en 2010 el evento clave en el mercado cambiario será un rebote del dólar, en la medida en que el crecimiento en EE.UU. supere al de los demás mercados desarrollados y la Fed abandone su postura ultra-relajada. Esperamos que la Fed comience a restringir la liquidez en el primer trimestre del año y que suba las tasas en el tercero”, asegura Morgan Stanley, que cambió su pronóstico para fines del 2010 de 1,60 a 1,32 por euro. Claro que la discusión sobre el timing exacto del endurecimiento monetario en EE.UU. está lejos de estar zanjada. Las proyecciones varían desde el pronóstico de tasas quietas durante todo el 2010 de JPMorgan hasta la convicción de Goldman de que en realidad no comenzarán a subir hasta 2012.

De todos modos, en un mundo con una recupera

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