Acuerdo multisectorial en la Bolsa para reactivar la demanda de trigo

Exportadores, acopiadores, corredores, cooperativas y productores se reunieron de manera reservada para consensuar una salida. Amuchástegui viajó a Buenos Aires a presentársela a Dominguez y se trajo, como yapa, un anuncio que hace años espera la Bolsa.

28deDiciembrede2009a las08:25

Exportadores, acopiadores, corredores, cooperativas y productores que operan en la Bolsa de Comercio de Rosario se reunieron de manera reservada para consensuar una salida a la falta de demanda de trigo, una escasez de operaciones que tensa la cadena de pagos y está generando problemas de financiamiento para la producción granaria.

“De las 9 millones de toneladas de trigo disponible para la venta de esta cosecha, la exportación declaró compras por 3.3 millones de toneladas, quedando otras 6 millones –la mayoría que se está por cosechar en Buenos Aires pero también con grandes cantidades en Entre Ríos– que no encuentran comprador y por eso era necesario buscar una solución”, le contó a punto biz el presidente de la Bolsa local, Cristián Amuchástegui.

El tema estalló cuando semanas atrás el gobierno nacional aflojó un poco las restricciones a las exportaciones de trigo, pero los exportadores no aumentaron su demanda, en parte porque ya estaban abastecidos (dato difícil de anticipar por el bloqueo oficial a las cifras) pero también, según denuncian acopiadores y productores, por el aumento de las compras sin pasar por el mercado (ya que se abastecen de la mercadería de sus propios silos). Por el contrario, los exportadores dijeron que llevan comprado el 90% del cupo autorizado y aseguran que el problema es que el volumen de oferta del cereal que supera las posibilidades de compra por parte de los exportadores en función del saldo exportable autorizado.

“La propuesta que consensuamos fue la de que el gobierno establezca un ritmo de compa mensual para destino de consumo interno, podríamos decir por ejemplo un millón, y que al término de cada mes se libere automáticamente el saldo no necesitado para su exportación. De esa forma, una vez abastecido el mercado interno aparecerá automáticamente la demanda exportadora sin necesidad de esperar a ver cuándo el gobierno habilita exportaciones”, contó.

“Creemos que es una buena alternativa para acelerar los ritmo de compras de los molineros y al mismo tiempo liberar exportaciones. Y además, los molineros podrán demostrar sus compras no sólo con mercadería disponible sino con contratos a futuro y forward, que –de esa forma- le darán un horizonte de precio futuro al trigo que hoy no tiene”, agregó. Para Amuchástegui, ese horizonte de precios a futuro puede generar un incentivo al productor, sobre todo, con valores en alza, luego de la peor cosecha en cien años del cereal.

Con esa propuesta bajo el brazo, el presidente de la Bolsa viajó la semana pasada a Buenos Aires para reunirse con el ministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez.

“Lo primero que hicimos fue transmitirle al ministro el diagnóstico que tenemos de la grave situación del trigo. Nos preocupa mucho la situación en Ente Ríos, donde hay una cosecha de un millón de toneladas contra las 50 mil toneladas que suelen tener. Y al no tener comprador, los productores están teniendo muchos problemas”, dijo el presidente de la Bolsa.

La falta de operaciones está tensando la cadena de pagos porque los productores tienen vencimientos con acopiadores y proveedores que financiaron la siembra. Además, les quita dinero para encarar la siembra de la soja de segunda. Es que generalmente muchos productores hacen trigo con el objetivo de tener fondo para la cosecha gruesa. También, como la mercadería se agolpa en los silos, se pueden generar problemas logísticos cuando venga la cosecha de soja.

“Como gestión ante la cosecha tres veces mayor a la normal, y que arrastra problemas de calidad por la sequía por lo cual no puede

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