Inversores salen en manada y los bonos argentinos se derrumban hasta 12%
La noticia de que un juez embargó fondos del Central en Nueva York volvió a poner a prueba la tolerancia de los inversores. La respuesta fue una ola vendedora mucho más virulenta que la de los últimos días. El ánimo respecto a la Argentina se está dando vuelta rápidamente. Ya ni el canje parece seguro.
Quién puede culparlos. En la última semana, la Argentina hizo todo lo posible por perderlos. Los inversores están saliendo en manada del mercado. Espantados, una vez más. La seguidilla de cachetazos que deparó hasta ahora el 2010 apagó por completo la efervescencia pre-canje y hasta hizo recuperar la memoria a los que se habían dejado cegar por los estratosféricos retornos vernáculos. Hasta los más temerarios empiezan a preguntarse si vale la pena. La Argentina tiene ese “talento”.
En los números, este cambio de ánimo se vio reflejado claramente ayer en caídas de hasta 12% de los bonos en la bolsa y de hasta 9% en el MAE, donde se mueve el grueso del volumen en títulos públicos. Si bien los bonos ya venían reflejando el golpe que significa este nuevo brote de incertidumbre –justo cuando las cosas parecían empezar a verse mejor–, la noticia de que el juez estadounidense Thomas Griesa había embargado fondos del Banco Central depositados en Nueva York pareció ser la gota que rebalsó el vaso. Las ventas se aceleraron y el riesgo país, que registra el diferencial de tasa entre los bonos locales y los de Estados Unidos, saltó 44 unidades a 726 puntos básicos.
