El maíz, un gigante dormido
Los más importantes ejecutivos mundiales de Pioneer estuvieron en Buenos Aires para impulsar el cultivo.
No hay peor ciego que el que no quiere ver. Mientras que, puertas adentro, Argentina (como país) no se decide a propender a la producción de maíz, el mercado mundial ha puesto los ojos en Sudamérica como epicentro del abastecimiento de este grano que, a través del agregado de valor, puede convertirse en carne, leche y biocombustible, pero también en plásticos, microchips o ropa.
Con los ojos bien abiertos, desde hace años Pioneer ha apostado al maíz en la región, particularmente en Argentina.
"La empresa está muy jugada a nuestro país porque creemos que la demanda de proteínas en el mundo va a aumentar y Argentina tiene el conocimiento, la tecnología, la tierra y el clima para aprovecharla", aseguró a Clarín Rural el Gerente General y Director para América Latina Sur de Pioneer, Alejandro Bibiloni.
Los últimos daños, el semillero tuvo un pico de incorporación de personal. "El despegue puede ser en uno o tres años, y nosotros queremos estar preparados", advirtió Bibiloni.
El aumento poblacional y el crecimiento en la billetera de los asiáticos impulsan la "fiebre" por proteínas animales y los dos países con potencial para proveerla son Brasil y Argentina.
