Aunque el embargo es una mala señal, la city no cree que sea momento de vender
Si bien el fallo del juez Griesa causó una ola de incertidumbre, en la plaza bursátil descuentan que los precios de los activos se mantendrán en los mismos niveles. Dan por hecho el canje de deuda.
Dicen que el tamaño no importa. Sin embargo, analistas, brokers e inversores piensan que, cuando se trata de embargos y reservas del BCRA, entonces la magnitud cuenta.
A una semana de que se materialice el canje de deuda –en conferencia telefónica con Barclays, Deutsche y Citi, el ministro Amado Boudou anticipó que podría tener lugar a partir del próximo miércoles 14 del corriente– el juez Federal del Distrito Sur de Nueva York, Thomas Griesa tomó la decisión de embargar fondos por u$s 105 millones del Banco Central en los Estados Unidos. El pedido de embargo provino del fondo (buitre) NML Capital, de Elliott. Este fondo tendría unos u$s 1.500 millones en bonos en default de la Argentina.
Sin embargo, la noticia, que todavía resuena en los irritados oídos de aquellos que temen lo peor (hay más reservas, y más deuda por pagar) parece no haber alarmado a quienes negocian todos los días millones de dólares de bonos argentinos. Si bien señalan que la oferta del Gobierno podría sufrir modificaciones –resultarle más cara o incitar a una baja adhesión de la propuesta– estos ejecutivos sostienen que los precios guardarán fortaleza en función de la cercanía del canje antes que cualquier otro argumento y que no ven peligro de derrumbe por el fallo en Estados Unidos.
