Boudou está muy cerca de colocar los u$s 1.000 millones del nuevo bono a tasas de un dígito
Si se toman los títulos comparables al Global 2017, el costo sería hoy de 11,25%. Pero por ser una emisión internacional, habría que contemplar una reducción de hasta 1,5 puntos en esa tasa.
El plan del Gobierno para conseguir u$s 1.000 millones con la emisión de un nuevo bono a tasas de un dígito parece estar cada vez más cerca. Esta segunda transacción en el marco del canje de deuda, que corre por carriles separados a lo que será el swap propiamente dicho, se haría durante las cuatro semanas que estará abierto el plazo para aceptar la oferta. El nuevo dato, que no pasa desapercibido en el Ministerio de Economía ni en los bancos asesores, es que los rendimientos de los títulos argentinos están en caída. Ahora, con el “efecto canje” y el tan esperado rescate a Grecia (que despeja una turbulencia internacional en los mercados), este Global 2017 que se emitirá estaría pagando a precios de hoy una tasa del 11,25%. Este cálculo, que circula entre las entidades que asisten a Economía en la transacción, se explica por los rendimientos de los títulos en dólares como el Bonar X (vence en 2017), el Bonar XIII (vence en 2013), o el mismo Boden 2015. Pero las tasas de estos títulos no son del todo representativas de lo que emitirá el Gobierno. Estiman en los bancos que como el Global es un título internacional con ley Nueva York, el mismo tiene una “prima de riesgo” menor a otras emisiones argentinas bajo legislación local (como las nombradas más arriba). “Usualmente los bonos internacionales tienen un spread de entre 100-150 puntos básicos menos que los locales. Por eso no sería extraño que si continúan subiendo los títulos en las próximas semanas, y aplicándole a eso una reducción aún mayor por ser una emisión global, la Argentina pueda conseguir los u$s 1.000 millones a tasas de un dígito como dijo Boudou”, explicaban desde una entidad extranjera. El caso de Venezuela es el que mira el mercado de cerca: paga unos 160 puntos básicos más por las colocaciones locales en comparación a las internacionales.
Esta cuestión es sensible para el Gobierno. Por eso, recientemente trascendió que el cupón del nuevo bono sería del 8,75%, cuando antes se hablaba del 9,5%. Economía puede fijar el cupón, pero no el precio al cual se lo toma el mercado. En otras palabras, no puede manipular las tasas que marcan el rendimiento de los títulos. Si al momento de emitir, los bonos comparables pagan 12%, será imposible para el Gobierno “vender” que se endeudó a un dígito porque el cupón es bajo. Esto también tiene un trasfondo. Amado Boudou –a fines de la semana pasada– salió elípticamente a criticar al Gobierno porteño por haber pagado 12,5% en la colocación del bono Tango. Si la estrategia le falla, quedará demasiado expuesto.
