Auguran corta vida al dólar planchado: en el segundo semestre llegaría a $ 4,20
La divisa mostró un leve ascenso, de $ 3,89 a $ 3,90, en algunas casas de cambio de la city, pero retrocedió dos milésimas en la franja mayorista, sin la intervención del BCRA. Los economistas coinciden en que hasta junio no habrá “concesiones“ a los reclamos de la industria y el campo.
El tipo de cambio fijo que defiende Marcó del Pont desde el primer día de su asunción en el Central promete mantenerse prácticamente firme, al menos, hasta mitad de este año, y a pesar de los reclamos sectoriales. Pero podría empezar a ensayar un ritmo de depreciación algo más acentuado, no mayor al 15%, hacia el final de 2010. La mayoría de los economistas del mercado entiende que, ante la fuerte liquidación de exportaciones que está prevista para estos meses, la divisa no variará demasiado hasta que termine el primer semestre. “Se espera que la afluencia de dólares por las exportaciones de productos básicos, en los próximos meses, sea considerablemente más alta este año que en 2009, cuando la sequía tuvo un impacto significativo”, contó a principios de esta semana un informe del Bank of America sobre la Argentina. Lo que suena incluso más importante, dijo, es el apuro que provoca la inflación en las decisiones de quienes rigen la política monetaria del país: el “temido” y conocido pass-through sobre los precios internos (el efecto inflacionario que provoca toda devaluación) se intentará evitar desde el Gobierno con un “anclaje cambiario” del estilo actual. “Es, también, una manera de impedir la dolarización de cartera y las salidas de capital”, agregaron en el Bank of America.
