Los gobernadores opositores llevaron sus reclamos a Cristina

Hubo buen clima. Dijeron que fueron escuchados. Pero se fueron con dudas.

16deAbrilde2010a las07:49

Mauricio Macri, Mario Das Neves y Alberto Rodríguez Saá, los tres jefes distritales más enfrentados al kirchnerismo almorzaron ayer con la Presidenta en la Casa Rosada. Sólo eso ya es noticia para un Gobierno que no suele tender la mesa a sus rivales políticos.

 

Y no hubo mucho más. Porque los tres plantearon en el comedor de Balcarce 50 sus viejos reclamos, la Presidenta los escuchó, tomó nota, replicó algunos datos, pero los despidió con las manos casi tan vacías como cuando llegaron.

 

El puntano Alberto Rodríguez Saá, enfrentado al kirchnerismo desde la primera hora, hizo el balance más negativo. "Entré con la provincia discriminada y salí con la provincia discriminada", dijo al marcharse con el mismo reclamo de más de 4 mil millones de pesos que arrastra hace tiempo.

 

Con poco, Macri y Das Neves se mostraron al menos conformes con la posibilidad del cara a cara. "La vez anterior que me reuní con la Presidenta hice sapo", resumió Macri, en referencia a los nulos resultados de aquel encuentro. "Esta vez, al menos me llevo el compromiso de que nos darán el aval para financiarnos con el BID y del Banco Mundial", contó el jefe de Gobierno, que con esa plata comprará 200 mil computadores para alumnos de escuelas primarias. "Ya por eso, valió la pena", insistió.