La crisis griega le quita atractivo al canje y complica la emisión de nueva deuda
El mal clima financiero en Europa dificulta la búsqueda de u$s 1.000 millones a tasa de un dígito que quiere el Gobierno y deprime el valor de mercado de la propuesta a bonistas.
La desconfianza de los mercados financieros en el paquete de ayuda a Grecia propuesto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los países de la zona del euro y el temor a que la inestabilidad del estado heleno se traslade a España y Portugal, podrían complicar el proceso de canje de deuda iniciado el lunes por Argentina y, sobre todo, la intención del Gobierno de emitir la semana próxima bonos por u$s 1.000 millones a una tasa de un dígito.
Analistas de la city porteña temen que la caída del valor de mercado de la oferta efectuada por Argentina para salir del default provoque una aceptación menor al 75%. Si bien el Gobierno espera un piso del 60% de adhesión en la renegociación por los u$s 18.300 millones de títulos impagos, el mercado sostiene que con el ingreso del 75% o más de los bonos en default desde 2001 caería el peligro de embargos al país. Al respecto, bonistas italianos nucleados en la Task Force dijeron que comunicarán mañana si aceptan la oferta.
Las Bolsas del mundo registraron ayer bajas de importancia que repercutieron en el mercado local y en la deuda pública, que cayó hasta 7%. El mundo financiero desconfía que Grecia vaya a aceptar fácilmente las duras condiciones que impusieron el FMI y los países europeos para habilitar la ayuda conjunta por u$s 180.000 millones. El FMI condiciona un desembolso de 30.000 millones de euros en tres años a auditorías trimestrales en las que se constaten una reducción en los salarios públicos y en el gasto en general y subas en la recaudación del país heleno, que atraviesa una recesión.
