La lluvia trajo alivio para el campo
Las últimas precipitaciones ayudan al desarrollo del trigo y permiten encarar la siembra de maíz.
En plena campaña de trigo, las lluvias registradas en los últimos días permiten mejorar la condición del cultivo en zonas donde se observaba una importante necesidad de agua. Además, las precipitaciones van a ayudar a comenzar con la siembra de maíz en la zona agrícola núcleo y continuar con la implantación del girasol. Para la soja, cuya siembra comenzará el mes próximo, las precipitaciones contribuyen a que el suelo quede con buena humedad. Aunque hay proyecciones del retorno del fenómeno La Niña, que trae menores lluvias, las precipitaciones de estos días le dan impulso a la campaña y son también un dato favorable para las cuentas fiscales de 2011, por las retenciones.
En su última estimación, la Bolsa de Comercio de Rosario proyectó que la cosecha de trigo podría rondar los 10 millones de toneladas; para fuentes privadas podría alcanzar los 12 millones de toneladas. "Las lluvias fueron muy propicias para el trigo en Chaco, Santiago del Estero, Entre Ríos, Santa Fe y el norte, centro-este, sudoeste, oeste y sudeste de Buenos Aires", comentó Eduardo Anchubidart, responsable de estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Maximiliano Zavala, integrante de esa institución, precisó que las precipitaciones, que se extendieron entre el 31 de agosto y el sábado pasado, se dieron en gran parte del área agrícola, con un rango de entre 15 y 70 milímetros, con algunos casos de 100 milímetros como Chaco y el centro de Buenos Aires. "En el Chaco y Santiago del Estero, donde hay unas 260.000 hectáreas con trigo [algo inusual en esa región por la cantidad de hectáreas] las lluvias sirvieron para mejorar el estado del cultivo", afirmó Zavala.
