Cómo impactan los grandes flujos de dinero sobre el precio de la cosecha: el ejemplo del maíz
Mercados de soja, trigo y maíz, alterados en un mundo cada vez mas complejo


En general, cuando hablamos del mercado de granos muchas veces seguimos datos de producción, pronósticos climáticos, demanda de los principales consumidores (sobre todo China), restricciones de exportación en distintos países del mundo, nuevos cortes obligatorios con biocombustibles, etc. Es decir, datos que afectan de una u otra manera, pero en forma directa, al balance de Oferta y demanda de los granos. Los famosos “fundamentals”.
Y muchas veces estos elementos son los que le dan dirección a los precios, en Chicago, como primer mercado de referencia en el mundo.
Pero hay muchas otras veces en las cuales, a pesar de que estos fundamentals son alcistas, sin duda alguna, se dan sacudones de precios fuertes que no encuentran explicación desde la oferta y demanda, sino que responden a contagios con otros mercados. Es decir, alguna noticia que parece no influir directamente sobre los granos finalmente provoca un cambio en ese balance.
Una de las causas de que los commodities agrícolas tengan fuertes movimientos, como los que vimos en el ultimo año y medio, es la gran participación de los llamados fondos especulativos. Y si bien una de las principales ventajas de su participación en los mercados es que le dan mucha liquidez y otra es que potencian las subas (cosa que nos pone muy contentos cuando estamos del lado del productor/vendedor), la gran desventaja es que, de un momento a otro cambian su postura de comprador a vendedor o viceversa, y provocan un fuerte movimiento pero en sentido inverso (y ahí nos agarramos la cabeza si no capturamos valor a tiempo).
Un ejemplo más que claro lo hemos visto desde el comienzo de la pandemia con el maíz, aunque si miramos un grafico de soja es prácticamente el calco.
El mercado de maíz llegó a niveles mínimos de 10 años en abril 2020, y hasta agosto prácticamente se quedó ahí, no había ningún elemento alcista de fuerza, y los fondos especulativos habían apostado todo a las bajas llegando a tener en junio una posición record “vendida” de 300 mil contratos: equivalente a 38 mill tn. (cerca 80% de nuestra producción).
