¿Día de lucha, celebración, conmemoración o reflexión?
El Día Internacional de la Mujer se determinó con el objetivo de recordar la lucha por la igualdad femenina en el ámbito social, económico y político; pero, ¿qué hay detrás?


El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer, día que se determinó en la Asamblea de General de las Naciones Unidas en 1975. Se definió con el objetivo de recordar la lucha por la igualdad femenina en el ámbito social, económico y político.
Si nos remontamos a algunos de los hechos que dieron origen a esta fecha, es difícil pensar en que sea un día de “festejo o celebración”, ya que fueron dos hechos que representaron la pérdida de vida de mujeres trabajadoras, pidiendo algo que hoy nos parece totalmente lógico de pedir: igualdad de condiciones laborales que sus compañeros hombres.
Dos fechas lejanas pero que marcaron un antes y un después en los derechos que fueron logrando las mujeres.
Si miramos esos hechos, no los podemos festejar y sí llevan a reflexionar. ¿Las mujeres, o mejor dicho la sociedad ha evolucionado? ¿Hemos aprendido de errores pasados y aprendimos que las capacidades, conocimientos, esfuerzo, dedicación son independientes del género? Podemos encontrar tanto hombres como mujeres que trabajan sin esforzarse lo suficiente, que no aportan valor a la empresa, o inclusive no invierten en su propio desarrollo. También podemos encontrar hombres y mujeres que no dejan de estudiar, de intentar mejorar su persona, o de agregar valor a su comunidad, su empresa, y hasta su país.
Evidentemente no es cuestión de género.
