Vincentín desarrolla su propia cadena de carnicerías modelo

Es parte de la estrategia para sostener el negocio frigorífico, potenciando el mercado interno para hacerle frente a las trabas en exportación. ¿Qué gana como empresa? ¿Cuánto más barato que la competencia venden?

19deAgostode2011a las07:44

Las trabas a la exportación en el sector frigorífico puso a Friar a agudizar el ingenio. Dificultados los caminos para llevar al exterior los cortes vacunos, la industria (que está en manos del grupo Vicentín) se decidió por fortalecer el mercado interno y creó su propia línea de carnicerías. Si bien la experiencia arrancó en 2004 con un primer eslabón en la ciudad de San Lorenzo, hoy ya tienen 5 en Rosario (están a punto de inaugurar el sexto) y, ya con la estructura bien aceitada, tienen fuertes planes de expansión: quieren llegar a 55 en todo el país para octubre.

El primero de los locales decidieron apostarlo en el cordón industrial, cerca de la planta de Vicentín, ya que querían estar a mano para brindar asesoramiento y acompañamiento a la primera iniciativa de este tipo que se ponía en marcha. Luego empezó el período de expansión y abrieron nuevos establecimientos en el resto de la provincia.

En noviembre de 2008 Friar puso dos carnicerías en Rosario, una ubicada en Córdoba y Río de Janeiro y la segunda en 27 de Febrero e Iriondo. Más tarde la franquicia se extendió en San Martín al 5000, este año inauguraron dos más: Pellegrini y 1º de Mayo a comienzos de agosto y Pellegrini y Garzón una semana después, y ya están ultimando detalles para inaugurar una sexta.

“La gente valora mucho la atención, el precio y la calidad de la carne que brindamos y por eso estamos teniendo mucho éxito”, destacó Mario Slater, encargado del manejo de las franquicias de Friar. Según contó a punto biz el ejecutivo, la propuesta surgió como una nueva estrategia comercial de la empresa para eludir a los intermediarios. “Nosotros vendíamos a un precio bajo y los supermercados revendían muchísimo más caro”, destacó dejando en claro que de esa forma perdía tanto el productor como el consumidor. De ahí que la nueva operatoria fue beneficiosa para ambas partes.

Pero al éxito de las primeras carnicerías de la marca se le sumó la difícil situación de los frigoríficos argentinos que padecieron la notable baja en la faena y las grandes restricciones impuestas por el Gobierno nacional a la hora de exportar. “Antes vendíamos un 70% afuera y un 30% al mercado interno, ahora esas cifras se invirtieron”, indicó Slater.

Frente a este panorama, Friar decidió aumentar la apuesta por las carnicerías y abrió más locales en Reconquista, Venado Tuerto, Casilda, en el centro de la provincia y en varias localidades del NEA y el NOA, llegando a un total de 42 comercios minoristas en todo el país. En Rosario están ajustando los últimos detalles para tener otro a mediados de septiembre, que se ubicará en la zona de Rondeau y la bajada Puccio. “La zona norte de la ciudad la teníamos un poco descuidada, pero notamos que está teniendo mucho movimiento”, dijo en referencia a la innumerable cantidad de inmuebles que se están levantando.

¿Cómo funciona el negocio? Las firmas asociadas a Friar con intenciones de poner una carnicería piden una franquicia a la empresa que “viste” cada local, otorgando cartelería, folletería, know how y capacitando al personal. “Por dentro los locales tienen diferentes dimensiones, pero por fuera son todos muy parecidos y están muy bien puestos”, señaló. Los precios son fijados por Friar y según Slater esto les permite vender “un 20% más barato” que la mayoría de las carnicerías.

Salvo el asado, todos los cortes son envasados al vacío, por lo que no hay manipulación de la carne que perdura fresca por 60 días. “La gente valora estos cuidados que tomamos al adaptarnos a los estándares más exigentes de sanidad”, sostuvo y resaltó que Friar por e

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