Más kilos por hectárea, la cosecha del semiárido norte

Los nueve establecimientos integrantes del Grupo Crea Semiárido Norte, cuyos campos están asentados en la provincia de Santiago del Estero, exhiben números de producción ganadera impactantes.

17deSeptiembrede2011a las08:07

Duplican a los productores tradicionales, de 20 a 30 kilos de carne por hectárea en producción con pasturas. Y ni qué hablar en comparación con los que tienen vacas exclusivamente en montes, donde el indicador baja a 5/10 kilos por hectárea.

Si estos dos grupos alcanzaran los 51 kilos de carne por hectárea logrados en promedio por el Crea, la cuantificación económica de ese salto productivo equivaldría a una recaudación impositiva provincial adicional de 4.368 millones de pesos anuales.

Una masa de dinero que al Estado santiagueño le permitiría realizar 2.184 kilómetros de rutas por año, o 29 hospitales de primer nivel. Si se siguen las comparaciones, la diferencia equivale a 873 escuelas o a 4.368 kilómetros de acueductos por año.

Visualizar el potencial. Estos “números” fueron mostrados durante una Jornada de Tranqueras Abiertas realizada en la estancia El Mangrullo, cercana a la localidad de Lavalle y a la ciudad de Frías, organizada por la Región Córdoba Norte de Crea, a la cual pertenece el Grupo Semiárido Norte.

La reunión fue convocada con la idea de tornar visible y tangible “el potencial ganadero del semiárido”, que expresan cabalmente las nueve explotaciones, teniendo por delante un techo mucho más alto que el ya alcanzado.

Una concurrencia de más de 300 personas ilustró acerca del interés que despertó la apelación motivadora de la reunión. Vale apuntarlo: una buena cantidad viajó desde la provincia de Córdoba.

El ingeniero David Rubin, coordinador de la Región, estima que los logros del Grupo Semiárido Norte “podrían ser extrapolables” a una proporción importante de productores ganaderos del arco norte, noroeste y oeste del territorio cordobés, cuyos índices se asemejan a los más bajos de sus colegas santiagueños.

El clima no fue un aliado. La zona con epicentro en Frías registra un promedio de 650 milímetros lluvias. De los últimos seis ciclos anuales, tres estuvieron algo por encima de la media, otros tres –los más recientes– se ubicaron por debajo. O sea, los pasados tres años no se desenvolvieron bajo las mejores condiciones. En no pocos casos hubo que sobrevivir con 400 milímetros.

Sin embargo, allí están los 51,5 kilogramos de carne por hectárea para demostrar que la estrategia y el manejo de la explotación no sólo pueden hacerle frente a la adversidad climática sino también que es posible salir airoso en esa permanente lidia del productor con el clima. Y las políticas, no demasiado inclinadas en largos períodos a fomentar su actividad, carentes de una clara visión de ese “potencial ganadero”.

El veterinario Diego Figueroa –asesor técnico del grupo organizador– expuso una “radiografía” de los nueve establecimientos del Crea. Totalizan 80.572 hectáreas, de las cuales 51.868 (el 64,4 por ciento) están con pasturas y en 6.269 (el 7,8 por ciento) se practica agricultura. Cuentan, entre todos, con 25.663 cabezas vacunas. Las empresas ocupan a 110 empleados directos.

Sinergia agrícola-ganadera. El promedio de producción de carne, como se dijo, se ubica en 51,5 kilos por hectárea.

Los campos con más bajo indicador se sitúan en 41 kilos y los más altos entre 56 y 61 kilos. Ocho de los establecimientos hacen cría y recría de hembras, tres trabajan la recría de machos, dos incursionaron en el engorde a corral, cuatro han acoplado la actividad de cabaña. De los nueve proyectos, ocho hacen agricultura y uno, incluso, se atreve a trabajar un tambo. En tres campos se ha incorporado el riego suplementario. Las pasturas implantadas son Gatton Panicum, Texas, Biloela, Molopo y Grama Rodhes.

En porciones que no superan el 10 po

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