El girasol promete una buena campaña

Syngenta organizó en la ciudad de Mar del Plata un importante workshop sobre girasol. Todos los especialistas presentes coincidieron en que el cultivo está entre las mejores opciones económicas para la próxima campaña.

21deSeptiembrede2011a las10:12

“El girasol está pasando de margarita abandonada a ser la estrella del florero, incluso perfilándose para entrar en la rotación con maíz y soja”. Con esta frase abrió el Workshop el Ing. Agr. PhD Jorge González Montaner, quien se refirió al manejo del cultivo y los aspectos generales que condicionan su potencial. “Este cultivo, con agua, prácticamente garantiza el éxito de la empresa agrícola. Cualquier momento de anoxia afecta al girasol y se refleja al final del ciclo. De octubre a diciembre el agua es vital y debe venir de abajo, no tanto de arriba. Para la próxima campaña venimos muy bien de agua al inicio. La recomendación es explotar al máximo los ambientes que se tengan. En ambientes profundos, maíz y girasol. El alto oleico, a pesar de los problemas de malezas, se puede introducir hoy dentro de la rotación. En la zona serrana de provincia de Buenos Aires, este material está en el 70% de los campos girasoleros por los muy buenos márgenes que deja. La estrategia es ir hacia productos que hoy garantizan un valor agregado”, afirmó.

Según agregó Montaner, es clave la interacción entre la densidad de siembra, la nutrición y la estrategia de uso de fungicidas. La elección de la densidad de siembra en girasol depende mucho del paquete tecnológico y del ambiente en el cual se piensa sembrar. Lo aconsejable en la mayoría de los materiales sería entre 50.000 y 55.000 plantas por hectárea: “La nutrición y el uso de fungicidas son una condición inevitable para que se expresen los altos potenciales: si uno sube esa densidad, se debe aumentar la protección del cultivo mediante la nutrición y el uso de fungicidas. Si uno está en ambientes con tosca o suelos más pobres, se recomienda bajar la densidad a unas 40.000 plantas por ha, apuntando a bajar también la nutrición y los fungicidas. El uso de fungicidas, según ensayos realizados en Azul, Necochea y Tres Arroyos, generó incrementos de hasta el 11,3 % en rindes”. Recomendó el uso de estrobilurinas y triazoles para enfermedades foliares.

Plagas iniciales:

Las principales plagas que atacan la semilla de girasol y las plantas recién nacidas son las babosas, que se controlan con cebo y un monitoreo intensivo. Es una plaga que puede no ser un problema hasta que una lluvia incrementa notablemente la presencia de insectos. Otra plaga que está dando problemas en esa instancia es el bicho bolita. Para evitar el daño que ocasionan, hay que tratar de cerrar bien el surco y atrasar la siembra para que la emergencia sea más rápida. Si no se cierra bien el surco estas plagas se meten en la línea y se terminan comiendo todo.

A continuación, el Ing. Facundo Roca, asistente técnico de Syngenta en el área de Desarrollo de girasol y maíz en el sur de la provincia de Buenos Aires, explicó los objetivos generales del Programa de mejoramiento de la compañía: “Se está trabajando en materiales que tengan mejores rendimientos, estabilidad, contenido de aceite, tolerancia a herbicidas, auto compatibilidad, tolerancia al vuelco, a sequía y a enfermedades, entre ellas: Verticillium, Downy mildew (multi raza), Sclerotinia en capítulo y tallo, Roya negra, Roya blanca, Alternaria y Phomopsis”.

Además presentó los híbridos que se lanzan en esta campaña. En el mercado de convencionales, llega el SYN 3840, un ciclo intermedio; el SYN 4071, un material con una gran adaptación a la zona oeste y sur, y el SYN 4075, un material de ciclo largo ideal para la zona oeste. Para el mercado de los CL se anunció el SYN 3930 CL, un ciclo intermedio que se adapt

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