Advierten que aumentaron las dificultades en la comercialización de maíz

Un informe del Consorcio de Experimentación Agrícola advirtió que los valores del maíz se distancian de la evolución de los precios internacionales.

24deOctubrede2011a las10:42

Continúan las dificultades en la comercialización del maíz: el precio no es el único problema; el cereal se transforma en un producto cada vez más difícil de vender, según consignó un informe preparado por los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA).

El maíz es un cultivo muy necesario en la rotación agrícola por su aporte de materia orgánica al suelo. Funciona como cultivo complementario de la soja y del girasol y es un pilar de la sostenibilidad de la agricultura argentina, al tiempo que contribuye a diversificar el porfolio de productos, tanto para el agricultor como para el país.

Sin embargo, su comercialización se torna cada día más compleja; los precios de la anterior cosecha 2010-2011 han caído significativamente y en muchas zonas no hay quien compre la producción.

El estudio de CREA muestra que en el primer trimestre de 2011 los valores de maíz disponible ofrecidos por la exportación, si bien sufrían un descuento considerable, copiaban la evolución de los precios internacionales. Pero a partir de abril, con el ingreso de la cosecha 2010-2011, los precios locales comenzaron a registrar una tendencia decreciente a pesar de las subas experimentadas por los valores FOB, debido a la lenta liberación de ROE (permisos de exportación).

Por ese motivo, el descuento aplicado por los exportadores llegó a registrar en algún momento hasta u$s 80 la tonelada.

Como ejemplo, un empresario entrerriano, que a comienzos de este año logró vender maíz a compañías avícolas de la zona por $ 800 la tonelada a retirar del campo, en las últimas semanas sólo conseguía colocar el producto a $ 550 la tonelada puesto en destino y con un plazo de cobro de 40 a 45 días. El resultado económico del maíz es muy delicado en el noroeste argentino.

Fletes

Lucas Elizalde, productor de Salta, cuenta que además de los problemas provocados por las restricciones a las exportaciones, en la zona pierden la mitad del precio del maíz por gastos de flete. «Si el maíz se cotiza 600 pesos por tonelada en Rosario, los productores recibimos 300 en el campo por los altísimos gastos de transporte; aun así hay muchos problemas para vender», compara.

Con ese precio se requieren más de 60 quintales por hectárea para cubrir los costos en un campo alquilado, contra un rinde promedio de la zona del orden de 58 quintales por hectárea, con muchos casos de 40 o 50 quintales por hectárea.

En esa región no hay consumos que demanden cantidades significativas del cereal y el 90% de lo producido se orienta a la exportación, por lo que cuesta cerrar negocios.

Frente a esa realidad, los agricultores tratan de ubicar su producción como pueden, «de a poco, a medida que se van liberando ROE. Otros buscan canje de grano por insumos, pero esas operaciones son difíciles de concretar», advierte Elizalde.

La comercialización dificultosa y la alta incidencia de los fletes en el grano de maíz ha hecho pensar a algunos productores alejados de los puertos en instalar plantas de procesamiento de etanol. Ya hay emprendimientos en Río Cuarto, en Anta y en La Carlota.

No obstante, hay que considerar que los volúmenes que podrían procesar esas plantas, de concretarse en el futuro mediato, son poco significativos, al menos por ahora, en relación con el total de la cosecha en curso, a más de generar un producto que, aunque demandado, enfrenta también un mercado fuertemente regulado por el Estado.

«En síntesis, con un sistema de comercialización que complica seriamente esta etapa del cultivo, la Argentina está perdiendo una oportunidad que brinda un mercado mundial del maíz muy demandante», indicó el informe. Para CREA, «sería muy conv

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