Sustentabilidad, el desafío para 7 mil millones de habitantes

El planeta, según la ONU, ya cuenta con esta cifra y con tres problemáticas: seguridad alimentaria, equidad social y salud ambiental en los cuales, el INTA tiene un rol estratégico. El análisis de especialistas del sector agroalimentario.

01deNoviembrede2011a las10:53

El lunes 31 de octubre, según estadísticas del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (ONU), el mundo alcanzó los 7.000 millones de habitantes. Este crecimiento demográfico le plantea a la humanidad tres grandes problemáticas relacionadas con la sustentabilidad en la producción de alimentos, la gestión ambiental y la generación y conservación de energías alternativas.

Luis Basterra, vicepresidente del INTA, afirmó que “los 7 mil millones de habitantes que somos en el mundo merecemos una calidad de vida sostenible y sustentable. Y es sobre estos dos pilares que el organismo basa sus investigaciones”. Como parte de sus ejes estratégicos, el trabajo del INTA promueve integralmente la competitividad, la salud ambiental y la sostenibilidad de los sistemas productivos, con equidad social y el desarrollo territorial con investigación, extensión, tecnología e innovación.

“En este escenario –aseguró Basterra– el instituto, en el marco de las políticas de Estado, juega un rol estratégico en el sector agroalimentario del país y brinda las herramientas para asegurar el acceso y la equidad en la producción de alimentos”.

“La Argentina es una potencia agroalimentaria”, dijo Alejandro Flores Nava, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) en la región. Para Flores Nava, además, se trata de “una nación que tiene muchas capacidades para exportar tecnología”.

Por su parte, como representante del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), Vicente Barros agregó que “la mejor estrategia para el futuro es mejorar las instituciones para tener más educación y desarrollo tecnológico”. Al mismo tiempo, el coordinador del área Ambiente y Desarrollo Sustentable del programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Daniel Tomasini, consideró: “La agricultura deberá ser más sostenible y productiva para lograr la seguridad alimentaria”.

Precisamente, en el INTA existe una cartera de proyectos y áreas estratégicas que se entrelazan para cubrir todos los aspectos vinculados con el fortalecimiento del sector agropecuario, agroalimentario y agroindustrial. En ese sentido, señaló Basterra, pueden destacarse logros como la adopción de la siembra directa, introducida por el INTA, que es hoy utilizada en más de 20 millones de hectáreas del país, lo cual permite mejorar la sostenibilidad de los recursos naturales y el ambiente en sistemas agrícolas.

Para Mario Bragachini, coordinador del INTA Precop, “la Argentina se caracteriza por tener uno de los sistemas de producción agropecuaria más eficientes del mundo: la enorme difusión de la siembra directa redujo el uso de maquinaria agrícola, el consumo de combustibles fósiles y conservó otro gran recurso escaso como es el agua”.

Como contribución a la seguridad alimentaria, el programa Pro-Huerta representa una política institucional continuada durante 20 años y sostenida por los ministerios de Agricultura y Desarrollo Social de la Nación. El programa tiene presencia en todo el país y cuenta hoy con cerca de 630 mil huertas, 130 mil granjas y más de 3,5 millones y medio de beneficiarios.

“El derecho a la alimentación es un derecho humano fundamental”, expresó Martín Santiago, residente del sistema de la ONU en la Argentina. Con el foco en esta necesidad global, Lorenzo Basso, secretario de Agricultura de la Nación, recientemente advirtió que “estamos perdiendo el 30 por ciento de la producción mundial

Temas en esta nota